Una mujer de 46 años será indemnizada con 17 millones por el Estado provincial al haber sido víctima de abuso sexual y coacciones por parte de policías en el interior de la Comisaría de Ingeniero Budge, en un hecho ocurrido 2016. “Mi vida cambió 100%”, expresó.
Así lo ordenó el Juzgado en lo Contencioso Administrativo N° 4 de La Plata. La juez María Ventura Martínez, según informaron fuentes judiciales a DiarioConurbano.com.ar, hizo lugar al planteo de la víctima, Liliana Herrera, contra el Estado provincial.
“No puedo estar a oscuras, no puedo estar encerrada , tengo fobia, pánico , temblores en el cuerpo . Mi vida es una película de terror, tengo mucho por escribir, pase lo peor”, expresó la víctima en diálogo con este portal.
El caso se remonta al 14 de junio de 2016, cuando la señora Elsa Julia Liliana Herrera fue detenida de forma ilegal, extorsionada y abusada sexualmente en la Comisaría 10ª de Lomas de Zamora por personal de la Policía Bonaerense. Los responsables – el subcomisario Eleazar Beckman y el oficial Gerardo Ibarra – fueron oportunamente condenados por la justicia penal, y la firmeza de aquella sentencia sirvió de base para el fallo civil que ahora reconoce los graves daños sufridos por la víctima.
“Se piensa que por ´dos mangos´ pueden conformarme con todo lo que me quitaron , mi dignidad, mi vida, la vida de mi familia, mi casa, mi salud, mi trabajo, se llevaron todo de mí, hasta las ganas de vivir. Nuestra vida nunca va a volver a ser la misma”, agregó.
La reciente resolución del fuero Contencioso Administrativo de La Plata, que aplica estándares de reparación plena con perspectiva de género y conforme a los tratados internacionales sobre derechos humanos, reconoce expresamente el daño psíquico, moral y la necesidad de asistencia psicológica de la víctima. La jueza interviniente ordenó el pago de $7.000.000 más intereses desde el hecho (2016) y una suma adicional de más de $6.000.000 por tratamiento psicológico especializado, ascendiendo al monto de aproximadamente $ 17.000.000 a la fecha del fallo.
Herrera, según expresó a DiarioConurbano.com.ar, desde el momento del hecho cuenta con asistencia psicológica y psiquiátrica. Además expresó que se tuvo que mudar “de un lado para el otro” por las constantes amenazas que recibía.
“Quedé muy mal de salud, me afectó mucho, no soy la misma que era antes y mis hijos tampoco. Tengo muchos traumas que la plata no va a solucionar”, finalizó.
