Familiares y amigos de Pablo Tito, el joven de 27 años asesinado hace tres meses en Banfield, se concentraron este viernes en Roldán y Ñanduty, el lugar donde mataron al joven hace tres meses, pasaron por Alsina y Maipú y luego se dirigieron hasta la puerta de la Universidad de Lanús (UNLA), donde leyeron unas palabras y realizaron un minuto de silencio.
A tres meses del crimen de Pablo Tito, el joven motociclista asesinado en marzo pasado por delincuentes que querían robarle la moto en Banfield, familiares y amigos se concentraron en Roldan y Ñanduty donde ocurrió el homicidio. Más tarde marcharon hacia Alsina y Maipú y caminaron por la avenida hasta el límite con Lanús, ya que según señalaron “los implicados en el crimen son de esa zona” y solicitaron que las autoridades de ese distrito también “colaboren para esclarecer el hecho”.
Sergio, hermano de Pablo, expresó su deseo de concentrarse para “pedir justicia y seguridad, no sólo por Pablo, sino por todos los vecinos”. “Esta gente rompió el silencio. Esta gente dice ‘basta de inseguridad’. A tres meses del asesinato de Pablo no tenemos respuestas, necesitamos justicia por Pablo”, expresó. Luego agradeció a todas las personas que se acercaron a acompañarlo.
En la movilización participaron familiares, vecinos y amigos, que demostraron en sus rostros la tristeza por la pérdida del joven y pidieron que se avance con la investigación que todavía no tiene detenidos.
“Estamos pidiendo justicia porque a Pablo lo mataron hace tres meses, no encontraron a los culpables y nadie se hace cargo”, sostuvo Rocío, amiga de Pablo, a DiarioConurbano.com
Graciela, una vecina que vive a mitad de cuadra de la casa del joven asesinado, indicó que lo conocía “desde que estaba en el vientre de su mamá”. “Era un buen hijo, un buen hermano, un buen vecino. Es muy fuerte porque cuando uno ve de dónde vienen sus raíces y saber que lo mataron por una moto, es lo peor”, aseveró.
Y añadió: “No puede estar pasando esto. Yo tengo tres hijos y seis nietos y vengo porque no quiero que vuelva a pasar. Ojalá que puedan hacer algo porque nosotros ya no sabemos qué hacer con tanta inseguridad”.
Por su parte, Santiago, contó que jugaba a la pelota con Pablo. “Los amigos estamos muy triste por esta situación. Todo se mueve tan lento. No sabemos si es de esta fiscalía en particular o todo el sistema, pero nosotros estamos muy dolidos con la situación. No nos dan respuestas y ya pasaron tres meses. Estamos en la misma situación que al principio”, afirmó a este portal.
Pablo fue asesinado el 25 de marzo por la noche cuando fue abordado por 6 delincuentes que se movilizaban en tres motos en momentos en que llegaba a su casa en un vehículo similar. Esto ocurrió en Roldán y Nanduty. La víctima se resistió al robo y como respuesta recibió un balazo que terminó con su vida. Los delincuentes escaparon sin concretar el robo.
