La Suprema Corte bonaerense volverá a tratar, luego de 32 años, las apelaciones de los policías condenados por la Masacre de Wilde. Se trata de 7 ex policías a quienes se les aplicó 25 años de prisión pero continúan en libertad.
Este jueves la Casación bonaerense declaró inadmisibles la mayoría de los recursos presentados por las defensas de los ex policías condenados, salvo dos por inaplicabilidad respecto de Marcos Ariel Rodriguez, Eduardo Ismael Gómez, Osvaldo Américo Lorenzón y Julio César Francisco Gatto (relativos a la cuestión «monto de pena y la pretensión de prescripción).
Fuentes judiciales informaron a DiarioConurbano.com.ar que las defensas en los próximos días se presentarán ante la Suprema Corte bonaerense para continuar con los planteos que cuestionan la pena aplicada en 2022 por el Tribunal Oral en lo Criminal 3 de Lomas de Zamora.
Si la Corte bonaerense rechaza esos planteos y confirma la condena, deberá expedirse sobre un punto clave: si dispone o no la detención efectiva de los ex policías condenados a la máxima pena por homicidio simple.
Un dato no menor – en especial para esta causa – es el máximo tribunal bonaerense no tiene plazos para expedirse en esta causa que comenzó hace 32 años.
EL HECHO
La «Masacre de Wilde» ocurrió el 10 de enero de 1994 y tuvo como víctimas al remisero Corbo y a sus pasajeros, Mendoza y Bielsa, quienes viajaban a bordo de un Peugeot 505, y al vendedor de libros Cicutin, que se trasladaba en un Dodge 1500, conducido por Claudio Díaz, el único que sobrevivió al ataque.
Los cinco fueron atacados a tiros por efectivos de la Brigada de Investigaciones de Lanús que al parecer los confundieron con delincuentes y les dispararon cerca de 200 veces.
De acuerdo a los peritajes, los vehículos involucrados y las víctimas recibieron unos 200 impactos de bala calibre 9 milímetros disparados con pistolas y al menos un subfusil Uzi.
En principio, los policías que intervinieron en el hecho fueron detenidos, aunque la Cámara de Apelaciones y Garantías los sobreseyó y liberó.
Además de quienes fueron juzgados, estaban imputados el comisario César Córdoba, Carlos Saladino y Hugo Reyes, (ya fallecidos), todos integrantes de la brigada cuyo subjefe era el entonces comisario y actual abogado Juan José Ribelli, procesado y luego absuelto por el atentado a la AMIA y quien no estaba en el país cuando ocurrió el hecho y el ex subteniente Marciano González, que quedó fuera del proceso por incapacidad mental, luego de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV).
Tras apelaciones de familiares de las víctimas, en 2003 y en 2007 volvieron a ser sobreseídos por la misma medida. No obstante, la causa siguió su curso hasta la Suprema Corte de Justicia bonaerense, que en 2013 ordenó reabrir el expediente y anular los sobreseimientos.
A partir de ese momento, fue clave el accionar del juez de Garantías 8 de Lomas de Zamora, Gabriel Vitale, quien confirmó la mirada de los hechos como un caso de violencia institucional y elevó la causa a juicio oral, previa detención de Marcos Rodríguez, el imputado que estuvo 20 años prófugo.
En 2022, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de Lomas de Zamora condenó a 25 años de prisión a los 7 ex policías imputados, por el delito de “cuádruple homicidio simple”. No obstante, no hizo lugar al pedido de detención de los asesinos.