En los tribunales de Lomas de Zamora, los juicios orales que tuvieron mayor repercusión en 2015 fueron los que tuvieron como víctimas a mujeres. En la mayoría de los casos, con distintos desenlace, los femicidas fueron condenados a prisión perpetua. Tras mucho lucha de distintos sectores, los funcionarios judiciales comienzan tener en cuenta una perspectiva en sus decisiones.
Fátima Catán. Tenía 24 años y estaba embarazada. La joven fue rociada con alcohol y prendida fuego, luego de una discusión de pareja. Murió con el 85 por ciento de su cuerpo quemado. El hecho ocurrió en agosto de 2010 en la vivienda de Murature 1628, en Villa Fiorito, donde vivía la pareja. El 28 de abril, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4, condenó a 20 años de prisión a Martin Santillán, por el delito de “homicidio simple en contexto de violencia familiar”.
Micaela Medrano. Fue violada y asesinada el 30 de agosto, en su casa de Villa Centenario. Tenía 20 años. Poco tiempo después del hecho, fue detenido un vecino suyo, Javier Leite Ruíz. Cuando lo apresaron comprobaron que había enviado fotos desde el celular robado a la víctima el día del hecho.
El 16 de marzo de este año, los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal 2 de Lomas de Zamora condenaron a Leite Ruíz, por unanimidad, a prisión perpetua por los delitos de e “abuso sexual con homicidio resultante, en concurso real con hurto calamitoso”.
Sofía Maier. Tenía 20 años. El 7 de noviembre de 2013, la joven y su ex pareja Jonathan Paniagua tuvieron una discusión en la vivienda que compartían antes de la separación, ubicada en Ceballos y espora, en el barrio Ministro Rivadavia, en Almirante Brown. En ese contexto, Maier fue agredida por el padre de su hija. Según las pericias el joven la mató de 16 puñaladas, de distintas profundidad y le quebró un brazo. Luego de hecho, Paniagua se alejó de la casa e intentó suicidarse arrojándose en las vías del tren, pero un amigo lo convenció para que se entregara a la policía.
El 20 de mayo, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 sentenció por unanimidad a prisión perpetua a Paniagua. El joven fue hallado culpable por “Homicidio agravado por la relación con la víctima”. Sin embargo, el tribunal no encuadró el hecho como femicidio.
Mónica Mareco. Tenía 50 años. Fue asesinada en julio de 2011, en Lanús Oeste. Se convirtió en uno de los fallos más polémicos, porque al imputado le bajaron el monto de la pena porque actuó bajo “emoción violenta”. Héctor Pared, un reconocido radiólogo industrial, de 54 años, regresó a su casa de un viaje laboral por el interior del país y encontró a su esposa en la computadora. Ella chateaba con otro hombre en facebook: discutieron, buscó un arma y la mató de siete disparos en la cabeza. Después del hecho, llamó por teléfono a su hijo y le dijo: “Me mandé una macana”.
Cuando su hijo llegó a la vivienda, el hombre estaba quitarse la vida con la misma arma que había matado a su esposa. El joven impidió ese hecho y Pared fue detenido.
La mujer ya le había confesado que le era infiel y amenazaba con terminar la relación, algo que Pared no soportó.
Pared llegó a debate oral con una discusión sobre su inimputabilidad. Los testimonios más importantes en el juicio pasaron por los seis peritos que intervinieron en el caso. Tres de los profesionales aseguraban que pared era inimputable, mientras que los otros tres restantes sostenían que era absolutamente consciente de sus actos cuando mató a su esposa.
El 7 de julio, el femicida fue condenado a 15 años de prisión por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 por el delito de “homicidio agravado por el vínculo, junto con tenencia de arma civil”. La pena tuvo un atenuante por “circunstancias extraordinarias”, porque para los jueces, el asesinato se dio en un contexto de “estado transitorio de emoción”.
Nélida Casagerone. Tenía 71 años y trabajaba en el Sindicato Argentino de Obreros Navales y Servicios de la Republica Argentina. Casagerone había denunciado la falsificación de cheques realizado por uno de los imputados, lo que habría motivado el crimen.
El 27 de agosto de 2012, la mujer salió de su departamento en Barracas, en horas de la tarde. En ese marco, fue interceptada por tres hombres, que la obligan a subir a un auto y se alejan del lugar. Dos días después, el cuerpo calcinado de la mujer fue hallado en un descampado ubicado en Pasaje Marini, entre Bouchard y Bolaños, en Lanús. Las pericias indicaron que Casagerone fue quemada estando con vida.
En septiembre, Cristián Nuech de 24 años, Gastón Rafael Iglesias de 23 y Javier Alejandro Pino de 23, fueron condenados a prisión perpetua por “homicidio agravado criminis causa”.
Marisol Calermo. Tenía 21 años cuando fue asesinada por su pareja Cristián Cano, en marzo de 2013. Cuando la policía ingresó a la casa de Marisol, el cuerpo sin vida de la joven de Villa Albertina, fue encontrado en la cama y, a su pareja Cano, desmayado en el piso. Las pericias encontraron semen de Cano en el cuerpo de Marisol y golpes contundentes, con un caño de gas en la cabeza y otros seis en otras partes del cuerpo. Esos traumatismos provocaron la muerte de la joven.
El 27 de octubre, Cano fue condenado a prisión perpetua, por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7.
Cristina Cabello. El 29 de agosto de 2013, en las calles Necol y Carriego, en Ingeniero Budge, Cabello mantuvo una fuerte discusión en la calle con su ex pareja Rafael Norberto Gaitán y la nueva pareja de este, Marta Gladys Martínez, que terminó con la muerte de la mujer.
Tras la disputa, Gaitán le arroja varios puntazos a Cabello con un arma blanca, que fue aportado previamente por Martínez. Cuando Caballero intenta esquivarse de sus agresores, Martínez la toma por detrás y la sujeta de los brazos, y así el hombre vuelve a arrojarle varios puñetazos, ocasionándole varias lesiones que le produjeron la muerte.
El 18 de noviembre, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 de Lomas de Zamora condenó a prisión perpetua a Rafael Norberto Gaitán y Marta Gladys Martínez, por el “homicidio agravado por el vínculo”.
Mayra Analia Ortega. Tanía 19 años y un grave problema de adicción. Fue estrangulada en octubre 2013 en Villa Barceló, en Lanús este, por una banda de narcos. La víctima vendía paco para los sujetos que le quitaron la vida.
Según se determinó, el móvil del crimen fue un celular con contactos de ventas que fue robado por un amigo de la joven a uno de los narcos. La banda creía que Mayra sabía dónde estaba el hombre.
El 6 de diciembre, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 conden&o
acute; a prisión perpetua a Leandro Luis Ceruti, Fabián Villalba y Federico Martín Pietracone.
