Un jurado popular declaró inocentes a dos jóvenes imputados por el abuso sexual de una chica de 19 años, en un hecho ocurrido en noviembre de 2020 en el barrio San José de Temperley. Los jóvenes estaban detenidos desde hace tres años. El veredicto se conoció en la madrugada de este domingo.
El veredicto marcó el cierre del debate que comenzó el miércoles último en el Departamento Judicial de Lomas de Zamora y que fue presidido por la jueza Victoria Ballvé, presidenta del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9.
Se trata de Pablo Agustín Trinajstic (22), un ex jugador de las inferiores del club Los Andes, y Sergio Nahuel Ojeda (30), ex chofer de la línea de colectivo 278 de Lomas de Zamora. Ambos llegaron al juicio acusado por el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por ser los autores dos personas”.
Durante el debate se escucharon los testimonios de la víctima y de psicólogos y médicos que la atendieron antes y después del hecho denunciado. También declararon los amigos de la joven y el tío de uno de los acusados.
Las extensas jornadas fueron cubiertas únicamente por DiarioConurbano.com.ar, presente en la Sala Grande de los Tribunales de Lomas de Zamora.
Alegatos
Minutos antes del comienzo de los alegatos finales se vivió una situación de conflicto entre el público y para mantener el orden de la sala la jueza dispuso el desalojo de todos los presentes.
En la etapa de los alegatos, la fiscal Marcela Dimundo mantuvo la acusación con la que Trinajstic y Ojeda habían llegado al juicio y pidió al jurado popular que dicte un veredicto de culpabilidad. Por su parte, los defensores insistieron con la absolución.
La teoría que presentó Dimundo en el juicio por jurados indicaba que el hecho ocurrió el 1ero de noviembre de 2020, después de las 3:30. Esa madrugada, Pablo Agustín Trinajstic y la víctima a quien conocía del gimnasio al que ambos concurrían, acordaron que él y sus amigos la pasaban a buscar.
Trinajstic y unos amigos, entre ellos Ojeda, pasaron a buscar a la chica por la casa de unas amigas en dos autos. Se dirigieron hacia el domicilio de Ojeda, ubicada en la calle El Zorzal al 2900 del barrio San José de Temperley. La idea era esperar a otros amigos que supuestamente iban a llegar, pero pasaron los minutos y nadie aparecía.
En una habitación que se encuentra separada del resto de la propiedad de la familia de Ojeda, en un momento determinado Trinajstic le pidió a su amigo que vaya a buscar hielo. En ese contexto, la víctima y Trinajstic tienen sexo consentido.
Según la fiscal, minutos después “la chica dijo que no quería seguir teniendo sexo ni con Trinajstic ni con Ojeda”. Sin embargo, ambos jóvenes “no hicieron caso a la voluntad de la chica y abusaron sexualmente de ella. La accedieron carnalmente mediante violencia”, afirmó la representante del Ministerio Público Fiscal.
Y agregó: “A pesar de que ella fue a ese domicilio, no quería tener sexo con Ojeda. Sí, hacía una semana que venía hablando con Trinajstic, pero de ninguna manera quería hacer un trio”.
La Defensa
La abogada Gilda Mancuello, defensora de Pablo Agustín Trinajstic, señaló que el acusado es “inocente” y “víctima” de la denunciante. En ese contexto, contó que los jóvenes tenían una relación desde hacía tres meses y que la madrugada del 1ero de noviembre de 2020 hubo un acto sexual consentido.
A ello agregó que durante el debate, no quedó probada la violación. “Los informes médicos han demostrado que no ha recibido violencia de ningún tipo. Fue una relación consentida como bien dijo ella”, afirmó Mancuello.
En ese sentido, consideró que el informe médico forense que se le realizó a la chica estaba “incompleto”, y que en el análisis psicológico “no queda probado el post traumatismo”.
“El comportamiento de la chica luego del hecho no se condice con la conducta de una persona abusada”, insistió Mancuello.
La letrada que se desempeñó en la defensa del ex futbolista de la reserva del club los Andes junto con su colega Ernesto Flores pidió la absolución.
Por su parte, Martín Sarubbi, a cargo de la defensa de Ojeda, basó su alegato en rechazar las pruebas presentadas por la fiscalía, como el relato de la chica en el inicio del juicio. “La prueba del abuso son los dichos de Constanza y una denuncia no basta para condenar a alguien”, expresó.
En ese sentido, manifestó que hubiera sido “mejor” escuchar el testimonio de la víctima de manera presencial. La chica desde hace unos meses está radicada en España. Según su testimonio, luego de contar lo ocurrido en sus redes sociales y después de las marchas realizadas en reclamo de justicia, ya no se sentía cómoda en la zona y decidió mudarse.
“No es lo mismo declarar por zoom que de manera presencial. Entiendo los efectos de revictimización y los comparto, pero a la hora de juzgar la suerte de una persona hay que tener todos los elementos que la ley ordena. Los testigos tienen que declarar acá (en la sala) porque hay un montón de detalles que nos perdemos”, se quejó.
Luego señaló que la “violencia” a la que se refirió la chica al describir el momento del abuso, “no están”.
“No hay marcas que den cuenta de esa violencia feroz que relató la fiscal. No hay moretones en su cuerpo, solo un chupón. Tampoco se encontraron lesiones en los tobillos o en las muñecas, como signos de haber sido sujetada. Si la obligaron tenía que tener marcas en la interna del muslo y no tenía”, remarcó el defensor.
Para el letrado, Ojeda “no se enteró” de que la chica no estaba consistiendo la relación. “La historia es rara, no cierra. Para que haya abuso no tiene que haber consentimiento y esa persona (por el acusado) tiene que estar enterada”, sostuvo.
Finalmente dijo que el imputado no escapó y que cuando los amigos de la víctima se presentaron en su casa para pedirle explicación de lo ocurrido, Ojeda “indicó donde vivía Trinajstic y se acercó a la comisaría por su propia voluntad”.
Las palabras de Ojeda y Trinajstic ante el jurado
Al finalizar los alegatos, los acusados se presentaron ante los miembros del jurado. Hasta ese momento, no se habían dirigido al jurado porque no declararon. Micrófono en mano, los discursos fueron muy parecidos aunque uno de ellos lo hizo por más tiempo. Agradecieron a los ciudadanos ajenos al Poder Judicial por su tiempo y aseguraron que “no violaron” a la chica. “Soy inocente. Estoy privado de mi libertad hace tres años. Ojalá puedan votar a conciencia”, dijo Trinajstic.
Luego le pasó el micrófono a Ojeda, quien se mostró más relajado al momento de dirigirse al jurado. “Hace tres años que estamos luchando para que se haga justicia. Somos completamente inocentes. Mi amigo y yo nunca violaríamos a nadie”, expresó.
“No se lo deseo a nadie que esté en mi situación. No soy de un ambiente carcelario. Tengo mi trabajo. Mi trabajo me está esperando. No me echaron. Trabajo de colectivero y recibí mucho apoyo de la empresa en la cual estaba trabajando. Me conocen desde muy chiquito. Quiero que puedan decidir con la total libertad que le da la ley”, agregó.
Luego se refirió a la manifestación que la joven había realizado junto a sus allegados tras la denuncia. “Quiero que tomen conciencia de lo que nosotros pasamos. Pasamos por un escrache sin sentido. Soy inocente, no soy esa persona que dicen. Me da vergüenza cada vez que lo dicen. Estoy avergonzado, no estoy para nada contento”, cerró Ojeda.