La defensa de Héctor Pared – quien en 2011 asesinó de 7 disparos a su mujer – hizo hincapié en la inimputabilidad del hombre en el juicio oral que se le lleva adelante en los Tribunales. No obstante, solicitó que, de haber fallo condenatorio, sea de una pena de ocho años y que en ese caso, continúe con arresto domiciliario.
Por Mabel Cáceres
Esta miércoles el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 10 de Lomas de Zamora escuchó el alegato de la defensa de Héctor Pared, en el marco del juicio oral que se le sigue al radiólogo industrial, por el crimen de su esposa Mónica Mareco, asesinada en el 2011 de doce balazos, en la vivienda que la pareja compartía en Lanús Oeste.
El abogado defensor, Luis Ricardo Aliana solicitó en su alegato que Pared sea declarado inimputable, argumentando que su defendido “no pudo comprender ni la criminalidad del acto, ni dirigir sus acciones en el momento del hecho”.
También pidió al tribunal que en caso de no considerarlo inimputable se le aplique 8 años de prisión, la pena más baja prevista para el homicidio agravado con “circunstancias extraordinarias de atenuación”.
El fiscal Jorge Betini Sansoni, la semana pasada, había solicitado 15 años de prisión por “homicidio agravado”, en perjuicio de Mónica Mareco. El fiscal descartó en su alegato que el acusado haya sufrido “emoción violenta” y que sea inimputable.
En ese sentido, el representante del Ministerio Público Fiscal tuvo en cuenta el testimonio del perito balístico respecto a que el revólver 32 con el que fue asesinada la mujer tiene capacidad para siete proyectiles.
En otro orden, Aliana también solicitó que se haga hincapié en la tenencia del arma a Mónica Mareco “como la heredera”. El arma, según Martín Pared, hijo de la pareja “era del abuelo materno”.
Por otro lado, el defensor indicó que Pared, es una persona “potable y útil para la sociedad”, por lo que pidió que en caso de una condena “se mantenga el arresto domiciliario”.
“En el alegato el señor fiscal cuando pide una pena tan alta, no hace mención a que se revoque el arresto domiciliario. Esto es fundamental, porque en todos los alegatos se pide que se revoque el arresto domiciliario y que se lo mande a prisión al acusado. El fiscal no hace mención de este singular e importante detalle, por eso pedí en el alegato que se mantenga, dado que si el señor fiscal no lo solicitó, es por algo”, indicó Aliana a Diarioconurbano.com.
Y agregó: “De acuerdo a las pericias psiquiátricas abonadas en la causa, el imputado en el momento de los hechos no pudo dirigir la criminalidad. Esto en cierta forma el propio fiscal habla en su alegato de homicidio calificado por el vínculo con circunstancias extraordinarias de atenuación, por eso hace mención a que hubo una emoción violenta. El propio fiscal está diciendo que hubo una alteración en la psiquis del imputado”, aseguró el letrado.
La semana próxima será el momento de escuchar las últimas palabras del acusado, antes de la sentencia.
