Delfina Encarnación Quispe Pumahuacre nació en Perú y, con 23 años, llegó a la Argentina en busca de un futuro mejor: quería ayudar a sus padres. En Lima había estudiado enfermería, pero aquí su título no tenía validez, entonces empezó a trabajar como empleada doméstica. Quispe tenía 51 años, era madre de tres hijos y abuela de Delfina, a quién no pudo conocer, porque nació un mes después de que su ex pareja la asesinara el 17 de diciembre de 2018, por la madrugada, en el hotel alojamiento Acapulco de Villa Centenario en Lomas de Zamora. Hasta ese lugar se habían dirigido la noche anterior Quispe y el femicida ya que, al parecer intentaban reconciliarse. “Ellos empezaron a hablar para el día de la madre. Él la invitó a comer, nosotros le dijimos que no fuera, pero ella quiso ir. A partir de ahí, empezaron a hablarse nuevamente, estaba todo bien”, dijo Yamila Noriega, la hija de Delfina, en diálogo con DiarioConurbano.com. Se refería a Alfredo Agustín Noriega, su padre, que está detenido, acusado de “homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género”. La víctima, murió por asfixia manual luego de haber recibido golpes en distintas partes del cuerpo”.
Delfina y Noriega estaban separados hacía tiempo. Él tenía una perimetral por violencia contra la mujer, que había vencido, y la justicia no se lo quiso renovar. Fue entonces cuando él intentó conquistarla nuevamente, le enviaba mensajes a través de Facebook, ella en un principio no los contestaba, pero un día volvieron a charlar. “Cuando pusimos la primera perimetral estaba todo bien. Creo que una vez se acercó unos cien metros, y lo denunciamos. Después cuando venció, mi mamá fue al juzgado a querer renovarla, y no quisieron renovársela. Se la renovaron porque le suplicó que tenía miedo. Pero la tercera, que fue en septiembre de 2018, ya no se la renovaron”, contó Yamila.
Según describió la hija de la víctima, su padre golpeaba a su mamá desde que ella era una niña, pero su madre siempre negó todo. Recién cuando se separó de Noriega les confesó a sus hijos que él le pegaba y que, estando embarazada, la había amenazado con prenderla fuego.
“Nosotros siempre le dijimos a mi mamá que se separe y ella nos decía que no lo hacía porque éramos chicos. El último tiempo lo grabamos. Tengo un video donde mi papá amenazó a mi mamá y mi hermano se puso adelante para que no le hiciera nada, entonces, le puso el cuchillo en el cuello a mi hermano”, aseguró la joven.
Noriega además de agresivo era muy celoso. Sin embargo, cuando sentía que había hecho algo malo y su familia se alejaba, manifestaba que tenía que estar acompañado por su problema de salud –es paciente cardíaco-, por si le pasaba algo. Así Delfina volvía a cuidarlo. “Cuando pasó lo de mi mamá una señora me contactó diciendo que era ex pareja de mi papá. Nos contó que también la había maltratado cuando estaban juntos. Me dijo que tenía denuncias en Santiago del Estero –donde nació- y que por eso se vino a vivir a Buenos Aires”, señaló Yamila.
El hecho
Según lo relatado por Yamila, el 17 de diciembre de 2018, alrededor de las doce de la noche la familia recibe un llamado de parte de una tía, hermana del acusado, diciendo que Delfina y Noriega habían sufrido un accidente y que estaban heridos en el hotel Acapulco. “Salimos corriendo con mi hermana y llegamos al hotel antes de las dos de la madrugada y ya había pasado todo. Ahí nos dijeron que mi mamá había fallecido, que la habían matado, y que mi papá huyó del lugar. Tipo una de la madrugada se ve que él sale con el auto. Cuando llegamos estaban los policías y la ambulancia llegó dos horas después porque lo llamé yo”, detalló.
Se estima que el juicio oral se realizará el primer semestre de este año e intervendrá en la causa el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora.
“Quiero que le den perpetua, que lo trasladen a un lugar más lejos y que no lo volvamos a ver más. Aunque, me cuesta confiar en la justicia ya que, cuando empezó todo el problema y podrían haber hecho algo, no le renovaron la perimetral”, expresó la hija de Delfina.
Mabel Cáceres
