La Cámara de Apelaciones de Lomas de Zamora convalidó el agravamiento de la acusación contra un delincuente que golpeó y asaltó en la calle a un anciano, situación que poco después le provocó la muerte a la víctima como consecuencia de un paro cardíaco. El juez de Garantías 8 Gabriel Vitale había considerado que el hecho debía encuadrarse como “homicidio en ocasión de robo”, y no como “robo agravado”, como había solicitado el fiscal.
Por Alejandro Córdoba
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El camarista lomense Tomás Bravo consideró que la recalificación dictada por Vitale al dictar la prisión preventiva “no conlleva vulneración de garantía alguna”. Y añadió que “existe un nexo de causalidad entre el robo sufrido y el consecuente fallecimiento de la víctima”.
En el fallo al que tuvo acceso DiarioConurbano.com, Bravo fundamentó su decisión en los informes periciales que dan cuenta del efecto mortal de la agresión sufrida por la víctima en el momento del robo ya que la misma padecía un problema coronario.
“La falla cardíaca sufrida por la víctima tuvo su origen con el robo y, fundamentalmente, a consecuencia del modo en que el mismo se hubiera desarrollado”, añadió el camarista en su decisión. En tanto, coincidió con la calificación de Vitale al considerar que en el hecho existió un “dolo eventual”.
Bravo también coincidió en mantener detenido al imputado Leandro Delmonte. Por su parte, los otros dos integrantes de la sala III de la Cámara de Apelaciones de Lomas – los jueces Martín García Díaz y Jorge Tristán Rodríguez – coincidieron con la opinión de Bravo.
De esta manera, un tribunal superior convalidó la medida tomada por el juez de Garantías lomense, Gabriel Vitale, que había generado opiniones encontradas en ámbitos judiciales.
El hecho ocurrió el 2 de abril último en Villa Diamante cuando Leandro Delmonte junto a menor de 13 años interceptaron en Maza y Boquerón a Juan Carlos Pontoriero, de 76 años.
Los asaltantes- según la instrucción – “intimidaron, sujetaron y arrastraron por el piso (a Pontoriero), efectuándole golpes de puño en el tórax y rostro, ocasionándole estos últimos un edema en región frontal”. Luego le robaron la tarjeta SUBE, un juego de llaves y dinero en efectivo.
Tras el hecho, los delincuentes escaparon pero fueron detenidos. En tanto, Pontoriero se descompensó y falleció poco más tarde por un paro cardiorrespiratorio.
El fiscal acusó al mayor de los delincuentes por el delito de “robo agravdo”. No obstante, cuando la causa llegó al Juzgado de Garantías 8 de Lomas de Zamora, su titular – el juez Gabriel Vitale – tomó otro criterio y recalificó la causa, agravando el delito.
El magistrado entendió que se trató de un “homicidio en ocasión de robo”, que prevé una pena de hasta 25 años de prisión.
En sus fundamentos del dictado de la prisión preventiva a Delmonte el juez sostuvo “la violenta embestida, generó en el sujeto pasivo (Pontoriero) un estado de vulneración y desestabilidad emocional tal, que lo llevó a su deceso. Pero la casualidad existente con el ataque es intima y por ello, el detenido debe responder por la muerte”.
En tanto, recordó que “dos testigos relataron que en momentos en los que se encontraban en la calle charlando, escucharon gritos alarmantes de "chorro, chorro, chorro", por lo que se asomaron al medio de la calle, viendo que dos sujetos masculinos estaban golpeando y arrastrando en el piso a un tercer sujeto para sustraerle sus pertenencias , dándose cuenta que lo estaban robando y golpeando a la vez”.
Y señaló que esos testigos “vieron que estos dos sujetos estaban dándole una golpiza al sujeto que estaba en el piso, le daban golpes de puño cerrado tipo trompada de gancho en el pecho, en las costillas y en la cara”.
También señalaron que la víctima, tirada en el piso y a quien reconocieron como un vecino del barrio les alcanzó a decir, “me duele, me duele”, y que se tomaba el pecho en el piso y de costado. Además, le observaron la campera con barro y que tenía un golpe en el pómulo izquierdo a simple vista. Luego lo trasladaron a la UPA de Villa Jardín, donde Pontoriero falleció una hora más tarde.
“El hecho precedentemente descripto constituye ´prima facie´ el delito de homicidio en ocasión de robo en los términos de los artículos 45 y 165 del Código Penal”, concluyó el juez Gabriel Vitale.
