
Un Tribunal Oral de Lomas de Zamora comenzará a juzgar este lunes a una mujer de nacionalidad de griega acusada de matar de un golpe en la nuca a su pareja e intentar cremar su cuerpo. El caso ocurrió en noviembre de 2011 en Avellaneda y tuvo una importante repercusión mediática. La defensa argumentará que la víctima murió de un ACV, cayó y golpeó contra el piso de su casa.
El juicio oral y público será llevado adelante por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora. La fiscal será Marcela Dimundo y Patricia Anzoátegui, defensora de la principal imputada.
Junto a Anagiota "Mariana" Alexopoulos, de 61 años y nacionalidad griega, serán sometidos a juicio oral dos médicos – acusado de falsear el certificado de defunción de la víctima – una amiga de la mujer, imputada por el encubrimiento del crimen.
Mientras la acusación sostiene que Alexopoulos mató a su pareja Julio Caprarulo, de 58 años, de golpe en la cabeza, la defensa intentará demostrar que el hombre falleció como consecuencia de un ACV, “una muerte natural”.
La mujer griega está acusada de homicidio agravado por la alevosía, un delito que, de comprobarse en el juicio oral, haría que la condenen a prisión perpetua. Actualmente, se encuentra con prisión domicialiria.
“Aquí hubo una muerte natural, un ACV. Todo se desvirtuó por las falencias del informe de autopsia. Se llega a una conclusión pero no se extrajeron muestras de piel del presunto lugar del golpe para ser analizadas. Esto es un error gravísimo que lleva a la hipótesis del homicidio”, afirmó Patricia Anzoátegui, abogada de Alexopoulos, en diálogo con DiarioConurbano.com.
La letrada también descartó que la víctima tuviera una fractura en la cabeza y explicó que un corte en el ojo que presentaba el cuerpo obedeció a “una mordedura del perro de la casa”.
Anzoátegui dijo también que “la escandalosa difusión de este hecho, con mentiras incluidas, influyó para que mi clienta estuviera detenida injustamente dos años y medio”.
No obstante, la abogada se mostró confiada en esta nueva instancia, definitoria en la causa. “Todo va a tener que explicarse en el juicio oral y ahí confiamos en que quedará clara nuestra posición”, dijo.
De acuerdo a la acusación fiscal, el 26 de noviembre de 2011 Anagiota "Mariana" Alexopoulos, de 61 años, mató a golpes a su pareja, Julio César Caprarulo, de 58, con quien vivía en una casa situada en Dardo Rocha 522, en Avellaneda.
Según la acasuación, "Mariana" asesinó al hombre cuando dormía y luego intentó hacer pasar el crimen como una muerte natural, para lo cual realizó el velatorio en la vivienda, a la que asistieron varios amigos, y contrató un servicio de cremación.
Una amiga, ahora imputada de encubrimiento, se encargó de lavar la sangre que había en la habitación.
Alexopoulos intentó contratar un servicio fúnebre pero los encargados de la empresa se negaron a realizarlo. Notaban algo raro. Pero la Cochería “Piñeyro” de Avellaneda realizó el servicio.
Esto incluyó los certificados de defunción de los médicos Rossi y García. Ambos llegan a juicio oral acusados de falsificar esos papeles.
Cuando estaban por cremar el cuerpo, los empleados del cementerio Parque Iraola de Berazategui, al ver que el cadáver presentaba lesiones que no se condecían con el certificado de defunción, llamaron a la policía y al realizarse la autopsia se determinó que había sido asesinado.
No obstante, según testigos que asistieron al velatorio, el cuerpo de Caprarulo sólo presentaba una pequeña lesión tapada con una curita sobre una de las cejas y unas heridas en una oreja, que la griega atribuyó a mordeduras y rasguños del perro de la pareja, en un intento por despertarlo cuando se hallaba inconsciente o fallecido debido a un derrame cerebral.
Para la defensa de "Mariana", la muerte del hombre tiene otra explicación: Caprarulo regresó ese día a su casa mareado, se recostó y sufrió una hemorragia cerebral.
Su mujer, al hallarlo inconsciente en la cama, llamó a una ambulancia y el médico de emergencias constató la muerte, sin advertir ninguna lesión.
La abogada cree que tal vez Caprarulo no estaba todavía muerto -un camillero declaró que el médico sólo le tomó el pulso para decretar la muerte- y que su pequeño perro, en un intento por despertarlo, le produjo las lesiones visibles que presentaba sobre la ceja y las mordeduras en la oreja.
Siempre según la defensa, al llevar el cuerpo al cementerio de Berazategui para cremarlo, los empleados le vendieron a "Mariana" primero un féretro y luego constataron que al no ser ella la esposa legítima, debía contar con una autorización de algún familiar para poder llevar adelante la cremación.
La abogada relató en su escrito de nulidad que se generó una discusión entre su asistida y personal del cementerio, aseguró que intentaron venderle una parcela y, cuando ella se negó, le dijeron que llamarían a la policía porque el cuerpo tenía lesiones.
Al llegar la policía y el forense, detalló la letrada, el cuerpo de Caprarulo estaba boca abajo en una mesa metálica del cementerio, con un profundo corte sobre una ceja -ya no ocultable con una venda- y sangre en la nuca.
El forense estableció que el cadáver había recibido golpes en la nuca aplicados con un objeto contundente a traición, lo que agravó con la alevosía la figura de homicidio atribuida a la griega.
Para el perito, la causal de la muerte fueron los golpes recibidos en la nuca, mientras que para la defensa en realidad los hematomas detectados en esa zona pudieron haber sido livideces cadavéricas, lo que no se certificó porque el forense omitió tomar muestras para estudios histopatológicos, único modo de determinarlo.
Asimismo, la abogada de la griega consideró que el golpe sobre la ceja -que llegó a sacarle un pedazo, hallado en el cementerio- se debió a que los empleados manipularon indebidamente el cuerpo de Caprarulo.
Por tal motivo, la defensa cuestionará la autopsia ya que asegura que el informe llega a conclusiones “erróneas sin ni siquiera justificarlas”.
Mientras tanto, "Mariana" estuvo detenida en el penal de Florencio Varela durante dos años y medio. Luego, la Cámara de Apelaciones de Lomas dispuso que cumpliera prisión domiciliaria para cuidar a su anciana madre, situación en la cual se encuentran.