María del Carmen Ayala, mamá de Miguel “Micky” Scatolini, un chico de 14 años que murió al ser baleado por policías en Lanús, continúa reclamando que la justicia acelere la investigación, ya que los responsables de la muerte de su hijo fueron identificados hace tiempo. “Yo ya esperé mucho tiempo de la Justicia” indicó, y reclamó acciones de la fiscalía que interviene en el caso. Los dos efectivos policiales investigados aún no fueron imputados formalmente y siguen en libertad.
Si bien los policías que dispararon en aquel momento contra Micky y otro chico cuando circulaban en una moto están identificados, la madre del adolescente asegura que “todo sigue igual” y la justicia “no hace nada” para poder resolver la muerte de su hijo. “Se sabe quiénes son, pero nadie quiere meterse con la policía” afirmó Ayala a Diarioconurbano.com, y señaló como hipótesis de dicha lentitud en el proceso judicial “un apriete de arriba”.
Según la investigación, Miguel Scatolini tenía 14 años y murió el 9 de noviembre del 2014 al recibir tres balazos cuando se movilizaba en moto con un amigo por la calle Chubut al 2700, en el barrio de Villa Industriales, en Lanús Oeste, y fue denunciado como un caso de gatillo fácil.
Los policías que le dispararon al adolescente eran miembros del Comando de Prevención Comunitaria de Lanús, y se trata de Melisa Belén Trefiletti y Maximiliano Boris Quiroz. Según las pericias que se realizaron en aquel momento, el disparo mortal provino del arma de Trefiletti y utilizaba munición prohibida que solo se autoriza para la caza mayor.
De la mano de su abogado, Gustavo Arnaiz, María del Carmen Ayala y su familia presentaron un escrito para que la causa comience a generar cambios, no quede estática, pero no tuvieron respuesta. “Seguimos haciendo pedidos pero no hacen caso” aseveró.
En el escrito, Ayala pidió que “se proceda a imputar a los homicidas” de Scatolini, basándose en todas las pruebas documentales, periciales y fílmicas que se recolectaron a lo largo de los dos años de investigación, y que además se tenga en cuenta “otro homicidio tentado”, en referencia a la herida que recibió el acompañante de Miguel Scatolini en aquel entonces.
Hasta el momento, los dos policías son investigados y todas las pruebas apuntan a ellos. Sin embargo, la fiscal Lorena González, titular de la UFI 14, que lleva adelante la causa no los imputó formalmente por lo que siguen en libertad.
Por otro lado, se denunció el “sembrado de falsas pruebas” a la comisaría que llevó adelante la causa en un principio, para que a los responsables del asesinato se los exima de culpa. La primera versión que corrió en cuanto al hecho, hacía referencia a que Miguel y su amigo venían de cometer un robo, y que en ese contexto los policías dispararon. Lo cierto es que, tiempo más tarde, se percató que las armas “plantadas” por la policía para hacer cuenta que las víctimas estaban armadas carecían de la aguja percutora, por lo que dicha versión comenzó a caer.
