Los crímenes de tres hombres, con un claro tinte de venganza, ocurridos en los últimos diez días en Lomas de Zamora no tienen aún detenidos. En dos casos, los investigadores no tienen pistas, pero en el restante la pesquisa está orientada. Por el momento, los tres hechos permanecen impunes. El lunes pasado al mediodía Leandro Frías, de 27 años, fue asesinado de dos balazos en la cabeza por tres desconocidos que irrumpieron en la casa del barrio Olimpo, en Lomas Oeste, cuando se encontraba tomando mate con su pareja.
“No hubo casi discusión. Directamente, le dispararon y lo remataron cuando ya estaban herido”, contó uno de los investigadores en diálogo con DiarioConurbano.com
Los testigos que declararon en la causa – que lleva adelante la UFI 6 de Lomas – vincularon el crimen con una pelea que había mantenido el día antes Frías con un grupo de conocidos. Y señalaron que a uno de los homicidas lo habían visto en la reyerta del día anterior.
A partir de estos testimonios, los pesquisas confían en poder llegar a los sujetos que fusilaron a Frías.
En tanto, el pasado 28 de setiembre un joven de 25 años cuando se encontraba en su vivienda de Fiorito. Dos hombres que bajaron de una moto, ingresaron en la casa y lo mataron de un balazo en el abdomen.
La víctima fue identificada como Rubén Forcinitti y cuando ocurrieron los hechos estaba sólo en su casa de Montiel Al 300 en Villa Albertina. Los sujetos irrumpieron en la vivienda y dispararon en tres oportunidades contra el joven y luego huyeron de lugar.
Posteriormente, se determinó que Forcinitti falleció como consecuencia de un balazo que recibió en el abdomen. Los investigadores descartaron el robo desde un principio.
La investigación no es fácil: Los vecinos dijeron prácticamente desconocer a la víctima y no haber visto a los agresores.
El 26 de setiembre último los vecinos de Villa Albertina hallaron un cadáver con dos balazos en la cabeza en un basural ubicado en Falucho y el arroyo del Rey.
Luego de varios días, la víctima fue identificado como Damián Oviedo, de 30 años. El joven, según trascendió, vivía en Llavallol y había estado relacionado con la venta de drogas.
Los investigadores policiales trabajan en una hipótesis de ajuste de cuentas por esa actividad. Las pericias han determinado que el hombre fue asesinado pocas horas antes de ser hallado, cerca de las 19 de ese 26 de setiembre.
El dato generó la posibilidad de que el cadáver haya sido arrojado en el lugar y que el crimen de Oviedo ocurrió en otro lugar.
Más allá de algunas certezas, hasta el momento en la UFI 1 de Lomas de Zamora no ha logrado encausar las pistas hacia uno o más sospechosos. El caso, al igual que los otros crímenes por venganza, permanece impune.