A más de tres años de la muerte de Nahuel Ayala, ocurrida en Fiorito cuando el joven salió de su domicilio con una amiga y fue atropellado por un Ford K, comenzó el juicio contra Brian Gargano, el único imputado en la causa. En la primera audiencia, que se llevó adelante en el Juzgado Correccional 7 de Lomas de Zamora, se presentaron al menos una decena de testigos, entre ellos algunos presenciales del hecho. Gargano está imputado por homicidio culposo agravado.
Luego que el juicio se cancelara y postergara en al menos dos oportunidades, en la mañana del martes 17 de abril comenzó el debate oral y público, dirigido por la jueza Brenda Madrid. Braian Gargano se encontró presente en la sala, y si bien por la muerte de Ayala llegó libre al debate, se encuentra detenido por otro hecho.
En los alegatos de apertura, el fiscal Javier Martínez indicó que, probará a lo largo de las audiencias, que Gargano “mató y huyó” del lugar, y que, manejando el auto que acabó con la vida de Nahuel, manejaba con un “exceso de velocidad”, que creaba “un riesgo” para la sociedad. Por su parte, el abogado representante de la familia de Nahuel, Sebastián Silvestre, agregó que Gargano presentó un “desprecio absoluto por la vida” de la víctima, una vez ocurrida la colisión.
Línea contraria transitó la defensa del imputado, representado por Alberto Penetta, quien aseguró que demostrará que su defendido “no conducía” el vehículo que terminó con la vida de Nahuel, por lo que “es ajeno” al hecho que se le imputa.
Uno de los testigos que se presentó al hecho fue un vecino de la zona, que se encontraba en la calle Ejército de Los Andes aquella noche del 15 de enero de 2015, cuando ocurrió el hecho. El vecino manifestó que vio a Nahuel en la bicicleta, junto con otras personas, y que por la calle se acercaba un auto “a muy alta velocidad”, lo que le llamó la atención. En un momento dado, el testigo escuchó “una explosión”, y cuando se da vuelta ve que el auto “choca a un pibe con la bicicleta, que pega contra el techo y cae al piso”.
En ese momento, el testigo se acerca al lugar y no reconoce a Nahuel, por las heridas que había sufrido, pero divisa como “el auto continúa su marcha”. “Hizo dos cuadras, paró, estacionó en 45 grados, abandonaron ahí el auto y se fueron corriendo” hacia Recondo, declaró el testigo.
Por otro lado, una cartonera y vecina del barrio se presentó al debate y aseguró que vio a dos personas bajar del auto, y reconoció a Braian “Oreja” como el conductor del mismo. “Se lo veía en el barrio” manifestó. Además, la testigo sumó que el auto que habría manejado Braian “venía rápido y cruzó un semáforo en rojo”, para posteriormente impactar contra Nahuel Ayala.
Fabián Ruiz, personal policial que para 2015 se desempeñaba en la seccional de Fiorito, declaró que luego de llegar al lugar por un llamado al 911 y de encontrar el auto abandonado a metros de donde había ocurrido el hecho, “se acercó una femenina que manifiesta que era la dueña del vehículo y que se lo habían robado” horas antes.
El 15 de enero de 2015, alrededor de las 21,30, Nahuel Ayala salió de su casa para comprar. Cuando estaba cruzando la esquina de Ejército de Los Andes y Filardi, en Fiorito, fue atropellado por un Ford K color rojo, que supuestamente había sido robado. Los ocupantes abandonaron el Ford K cerca de donde atropellaron a Nahuel y escaparon. Una de las personas habría sido identificada como Braian Gargano, quien llega imputado al juicio. La otra persona, al día de hoy, continúa sin ser identificada.
