El principal acusado del femicidio de la oficial de policía Gisela Edith Dupertuis se entregó luego de que al fiscal no le cerrara la hipótesis del suicidio y caratulara el hecho como homicidio. La mujer fue hallada en su departamento de Ezeiza el 26 de diciembre de 2018. El detenido es nada menos que su pareja, efectivo de la Policía Local de Ezeiza.
El principal sospechoso identificado como Sebastián Giuliani, es acusado del delito “homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género” y se negó a declarar.
La investigación del caso comenzó el 26 de diciembre del año pasado, cuando la mujer fue encontrada con un balazo en la sien derecha en un departamento de la calle Alem al 330 de la localidad de Ezeiza.
En ese momento, Giuliani, quien se desempeñaba como oficial y trabajaba en la Policía Local, declaró a los investigadores que ese día, alrededor de las 19.30, había discutido con su novia y luego se fue a casa de sus padres llevándose sus pertenencias.
Sostuvo que intentó comunicarse con su pareja y como no pudo hacerlo regresó por la noche a la vivienda, a la que entró con sus llaves, y encontró a la mujer muerta de un balazo en la cabeza y con su pistola reglamentaria al lado de la cama.
El relato del acusado no se condice con lo que declaró una vecina a los investigadores que cerca de la una de la mañana de ese día había escuchado entre dos y tres detonaciones de arma de fuego.
En diálogo con DiarioConurbano.com, el abogado de la familia de Gisella, Jorge Sibau, indicó que “se secuestró el arma reglamentaria de ella y se mandó a un gabinete especializado y hasta el momento se incautaron más de una bala en la escena del crimen”.
“Todas las pericias fueron confirmando paulatinamente que no fue un suicidio lo que sucedió”, sostuvo el letrado al destacar el cambio de carátula de la causa que pasó de suicidio a femicidio, cuya figura prevé cadena perpetua.
Además, sumó que sobre el sospechoso pesa “el doble agravamiento” por pertenecer a la fuerza policial.
Hasta el momento, el acusado quedó alojado en la dependencia de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la causa fue remitida a la fiscalía especializada en Violencia de Género de Ezeiza, a cargo de María Lorena González.
