Leonardo Martín tenía 18 años cuando murió en febrero del año pasado en un accidente de tránsito en la autopista Ezeiza – Cañuelas. Durante toda su vida vivió en Ezeiza con su familia, y cursó sus estudios secundarios en el Instituto Güiraldes, en Banfield. Hoy, su madre dialogó con Diarioconurbano.com, pidió que se haga justicia por la abrupta e injusta muerte de ‘Leo’, por la que no hay detenidos.
Según relató Alicia Arismendi, madre de Leo, el 8 de febrero de 2016, Leo iba en su moto por la autopista hacia la casa de su madre, acompañado por dos amigos más, cada uno en su respectiva moto. A metros del peaje, pasada la medianoche, “una Ford Ranger que pertenece a Carlos Vidal, director del Instituto Niño Belén de Carlos Spegazzini” lo choca y lo deja herido. “Hay una subida cerca del peaje, y de la nada aparece esta camioneta, dando marcha atrás. Leo hizo maniobras pero no pudo esquivarlo” relató.
Si bien Leo venía circulando con el casco, cuando recibe el segundo impacto de parte de dicha camioneta, se desprende de su cuerpo, lo que provoca luego las heridas fatales en la cabeza. Según indicó Alicia, ni Vidal ni el personal del peaje que pudo observar el accidente acudieron a ayudarlo, sino que fue uno de sus amigos el que llamó al 911 y permitió que Leo sea trasladado al Hospital de Ezeiza.
En lo que respecta a la versión de Vidal, conductor de la camioneta, Alicia indicó que el mismo fue a declarar una sola vez, y relató que había pinchado una rueda de su vehículo, por lo que retrocedía para poder arreglarla. “Lo que no entiendo es por qué iba retrocediendo, sin balizas ni luces” afirmó Alicia, quien a más de un año de la muerte de su hijo, se pregunta por qué Vidal nunca fue retenido, al igual de por qué nunca le retuvieron el vehículo con el que causó la muerte de Leo. También afirmó que al conductor nunca se le realizaron análisis toxicológicos.
“16 clavos le pusieron a Leo, desde la cadera hasta el peroné. El día del accidente el hospital estaba de paro” indicó, y aseguró que allí Leo fue víctima de mala praxis. “Nunca se enfocaron en la cabeza, me dijeron que estaba bien pero era una mentira” afirmó. Lo cierto es que Leo falleció un día después por las lesiones que le causó un severo traumatismo de cráneo.
La causa estuvo en manos de la UFI 2 de Lomas de Zamora, a cargo del fiscal Alfredo Hassan. En septiembre del año pasado, la misma fue archivada, ya que según le indicaron a Alicia, “no se podía hacer más nada”. “Me dijeron que no podía pedir justicia” sentenció angustiada la madre de la víctima. “Quiero la detención de este tipo y que se reabra la causa” pidió Alicia, quien ahora es asesorada legalmente con ayuda de Madres del Dolor.
“A Vidal nunca lo llamaron a declarar, legalmente él no está enterado de la muerte de mi hijo. No entiendo cómo no detienen al hombre de la camioneta, cómo no le hicieron estudios, es inconsciente ir en la autopista marcha atrás” relató. Hoy, Alicia siente que debe relucir el caso de su hijo para que se haga justicia, dado que están arrancando de nuevo con la causa.
“Fue un accidente pero se hicieron las cosas mal. No quiero que haya otro hijo más muerto. Es injusto ir a llorarlo al cementerio” finalizó Alicia en diálogo con el portal.
