La primera audiencia del juicio por el crimen de dos adolescentes en Budge comenzó este lunes en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 de Lomas de Zamora, con la declaración de los amigos de las víctimas, que estuvieron la noche del hecho en cercanías del boliche Petrus, donde ocurrió el hecho. También declaró un joven, que viajaba en el auto de los agresores, y que finalmente fue sobreseído. El debate continuará este martes al mediodía.
Por Mabel Cáceres
Este lunes se llevó a cabo la audiencia que tiene como imputado a Jonathan Enríquez y Nicolás Ayala, acusados de doble homicidio y tentativa de homicidio por el caso de otro joven que salvó su vida de milagro, el 1° de abril de 2013 en cercanías del boliche Petrus, en el barrio Olimpo, de Ingeniero Budge, en Lomas Oeste. La fiscal que lleva adelante la causa es Marina Rocovich.
Esa madrugada, Ezequiel Galarza y Johanna García, ambos de 17 años, estaban divirtiéndose con amigos en cercanías al local bailable, cuando desde un auto que pasó por el lugar empezaron a disparar con los jóvenes que se encontraban en la zona. Ezequiel y Johanna fallecieron como consecuencia de esa agresión.
Hoy declararon los primeros testigos. Se trata de los amigos de las víctimas, presentes en el lugar el día del hecho. Todos ellos manifestaron ante el Tribunal que, antes del episodio, “dos personas se estaban peleando a golpes de puño por causas desconocidas en la calle y todos estaban observando esa situación, cuando de pronto, aparece en escena un Ford Sierra, que empezó a disparar”.
Pero, la declaración más destacada fue la de Emanuel González, amigo del acusado Enríquez y uno de los integrantes del grupo de jóvenes, que aseguran fueron los agresores. González contó que el día del hecho estaba comiendo un asado en la casa de Jonathan Enríquez, y que luego subieron al auto y se fueron a dar un paseo.
“En el trayecto del viaje me quedé dormido porque había tomado vino. Me desperté porque escuché un disparo, no sé si fue adentro o afuera del auto, me asusté y me agaché”, relató el testigo ante el tribunal.
Y agregó: “La Policía nos perseguía y el auto frenó. Cuando nos detuvimos, nos tiraron en el piso y cuando estábamos en el piso le pregunté a Ayala qué pasó y me dijo: “Bardié, bardié”. Los jueces le preguntaron a González qué quiso decir Ayala con esa expresión, y éste explicó: “Para mí quiere decir que hizo una macana”.
González, sobreseído de la causa, también dio detalles de las cuatro personas que viajaban con él en el auto. Así, nombró a Jonathan Enriquez, a dos hermanos de éste y a Ayala.
Por otro lado, una amiga de Ezequiel indicó: “Vi una mano, de la parte trasera del conductor, que empezó a disparar. Bajamos del auto (con su pareja), cruzamos la calle, lo levantamos a Ezequiel del piso y lo llevamos al Hospital de Budge”.
Otro testigo, amigo de Johanna, sostuvo: “Johanna cae al piso y quedó inconsciente. La subimos a un remis y la llevamos al Hospital Alende”. Al tiempo que agregó que el arma sonó despacio. “Yo escuché el tiro porque estaba cerca”.
“Estábamos en la parada de Olimpo y San Juan, con varios amigos. Uno de los chicos sacó la mano por la ventanilla del auto y empezó a disparar. En un momento, el Ford Sierra frenó y se decían cosas con otro grupo de chicos”, recordó el testigo.
La jornada comenzó muy temprano en la puerta de los Tribunales de Lomas de Zamora, donde allegados de las víctimas se convocaron pacíficamente sobre la Larroque y ex Camino Negro, con banderas y remeras con la cara de Ezequiel y Johanna. Pero, al mediodía, antes del inicio del debate oral cortaron la calle frente a Tribunales, en señal de protesta, cuando les informaron que la sala de audiencia era muy chica y solo podía ingresar algunos familiares.
