El juicio oral a dos imputados por el crimen de uno de los grupos que se disputaba el control de los boliches de Ingeniero Budge y puestos de La Salada promete revelar la trama de violencia, negocios turbios y complicidades políticas y policiales que se teje en esa zona caliente de Lomas de Zamora. Si bien no hay fecha fijada para el debate oral, se estima que el mismo tendrá lugar antes de fin de año.
Se trata del crimen de Pablo “El Bocón” Zárate, de 30 años, ocurrido en las primeras horas del 10 de febrero de 2015, en el Camino de la Ribera y Euskadi, en la zona de La Salada, en Ingeniero Budge. En el banquillo de los acusados estarán Néstor “Chaquito” Flores y José De Luca.
Habrá un ausente clave para entender todo: Gustavo Fabián Mariano, alias “Cejudo”. Este hombre estaba abiertamente enfrentado a la familia Zárate y fue asesinado en pleno Camino Negro, en diciembre de 2015.
Si bien en la causa aparecen sólo tres imputados, todos los testigos coincidieron en señalar que fueron “al menos 15” los hombres armados que dispararon contra “El Bocón” Zárate para quitarle la vida.
El juicio oral y público no tiene fecha pero fuentes judiciales indicaron a Diarioconurbano.com que se llevará a cabo antes de fin de año. Los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 estarán a cargo de dictar sentencia.
El crimen de “El Bocón” no puede explicarse sin hacer referencia al crimen de su hermano, José “Luchini” Zárate, de 33 años, en noviembre de 2014, en Banfield. Cuando se movilizaba junto a una joven en un Audi A4, se le puso a la par otro auto desde el cual lo acribilaron. Su acompañante salió ilesa.
Noelia, hermana de los Zárate, abonó la teoría del enfrentamiento por los boliches de Budge y los negocios de La Salada. “Mi hermano José y el ´Cejudo´ eran socios pero se pelearon. A partir de ahí, el ´Cejudo´ comenzó a amenazarlo y nuestra vida fue un infieron”, narró en una entrevista televisiva.
Por el crimen de Luchini, había un sospechoso: Walter García, un hombre de frondoso pronturario. Los investigadores sospechaban que detrás de él estaba Gustavo Mariano. Nunca se pudo comprobar. El sospechado fue asesinado de un balazo en la espalda cuando iba en moto, en la esquina de Necol y Carriego, también en Budge.
Al crimen de Zárate, le siguió el de “Bocón” y poco después el de Luis Rodríguez, alias Pinky. A este hombre lo acribillaron en una parada de combis que traslada compradores a La Salada. El lugar era dominado, justamente, por la familia Zárate. Ellos le atribuyeron este ataque al “Cejudo” y estuvo acusado Néstor Flores.
La tensión por el control de los boliches de Budge – en algunos de ellos se descubrió el funcionamiento de “guardarmas”, un servicio para los habitués – fue creciendo al igual que la cantidad de crímenes.
El 9 de diciembre de 2015 Gustavo “El Cejudo” Mariano se movilizaba por el ex Camino Negro cuando una moto se le puso a la par y comenzó a dispararle. Por entonces, la víctima de la balacera era el hombre fuerte de los boliches de Ingeniero Budge
Mariano falleció como consecuencia de ese ataque y se llevó buena parte de los secretos de las guerras por el control de los boliches de Ingeniero Budge. Una gran foto suya cuelga detrás de la barra de la disco más concurrida de Budge: Club Tracks. Allí se lo venera casi como a un santo.
Seguramente, buena parte de esta historia saldrá a la luz de boca de los testigos en el juicio que se hará en los Tribunales de Lomas de Zamora antes de fin de año por el crimen de “El Bocón” Zárate.