Una fiscal de Lomas de Zamora pidió 13 años de prisión para un hombre acusado de matar a un policía de la Federal, el año pasado, en Claypole. El abogado de la familia de la víctima, por su parte, pidió prisión perpetua. Ahora se espera el fallo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora.
Carlos Céspedes prestaba servicio a la Policía Federal Argentina, tenía 36 años y fue asesinado durante un intento de robo el 17 de febrero de 2015, en Claypole, mientras esperaba el colectivo para volver a su casa. El único acusado por el hecho es Emanuel Ortiz Cabello, de 21 años, ya que las otras dos personas que supuestamente habrían actuado con él son menores de edad, y una de ellas es su hermano. Ortiz aseguró frente al tribunal que es inocente y que no estuvo en el hecho, por lo que espera hasta el lunes próximo para escuchar la decisión de los magistrados.
En un primer lugar, la fiscal Marcela Dimundo, basándose en todos los testimonios exhibidos la semana pasada por los testigos citados, pidió un veredicto condenatorio con una pena de 13 años de prisión por robo seguido de muerte, al encontrar a Ortiz Cabello como autor material y con mayor participación en el hecho. Para la fiscal, dicha pena tiene en cuenta el buen concepto como trabajador del acusado y la falta de antecedentes, pero tiene como agravantes el uso de arma de fuego, la sustracción del arma reglamentara del policía asesinado, “haber ido a robar con su hermano menor”, y la conducta posterior del acusado, quien volvió a la escena del crimen a recuperar un objeto, que se presume que está relacionado con el hecho.
Para la fiscal Dimundo fueron esenciales los dichos de los testigos, como fueron el de la viuda de Céspedes, Natalia Cejas, un vecino de la escena del crimen, y un conocido de Emanuel Ortiz, que aseguró que él lo había llevado a Ortiz hasta la escena del crimen, minutos después de que había sucedido para “recoger algo” que al día de hoy sigue sin determinarse, pero se cree que era el arma reglamentaria del policía, que nunca apareció. Según un testigo de la causa, la hermana mayor de Ortiz le habría asegurado que “la pistola del policía la tiraron al pozo de cañería”.
Por otra parte, otro testigo que se encontraba en la zona donde ocurrió el hecho, aseguró haberse topado con el hermano de Ortiz, Ezequiel “El polaquito”, minutos después del robo a Céspedes, y al enterarse de lo que habían hecho “lo comenzó a golpear, mientras que ‘El polaquito’ decía que él no había matado a nadie” sino que había sido su hermano. Este testimonio también fue fundamental para los alegatos.
En otra línea, pero siempre coincidiendo con las pruebas que presentó la fiscal, el abogado de la la esposa de Céspedes, alegó que se “condene a la pena de prisión perpetua” al acusado por homicidio y robo agravado por uso de arma de fuego, y se pidió que se tenga en cuenta que el acusado “buscó la muerte” de la víctima para que no haya testigos del robo y así “lograr impunidad. También calificó como agravantes para dicha condenas el uso de arma de fuego, la nocturnidad y el daño moral y psicológico que le causaron a la familia de la víctima.
La defensa del acusado, por su parte, pidió la absolución de Ortiz, dado que “no se puede tener acreditada su participación” en el hecho. Para la defensa, lo único que se sabe con certeza es que “hubo una muerte y que Emanuel Ortiz fue al árbol, pero tampoco se acredita qué fue a buscar”. Además, acusó que el tiempo con el que se estima que Ortiz huyó de la escena del crimen y volvió para buscar una “supuesta arma de fuego” es “imposible” que haya hecho el trayecto.
Para esta parte, dijo el defensor, las pruebas condenatorias que toman la fiscalía y el particular damnificado está basada en “dichos, comentarios, rumores” de los vecinos, y que nadie pudo reconocer a su defendido en la escena del crimen.
En caso de que el pedido de absolución no sea aceptado, la defensa también pidió que se tenga en cuenta la falta de antecedentes y se lo condene por la pena mínima de homicidio simple.
