El juez de Garantías 8 de Lomas de Zamora, Gabriel Vitale, dictó la prisión preventiva para Ángel Andrada, acusado de asesinar a una joven de 21 años, embarazada, de un disparo en el estómago. El hecho ocurrió en Fiorito el 18 de febrero último y el motivo habría sido justamente el embarazo de la víctima con quien el detenido mantenía un vínculo sentimental aunque estaba en pareja con otra mujer.
Fuentes judiciales informaron que Vitale convalidó el pedido de preventiva realizado por Marcela Juan, quien imputó a Andrada, de 28 años, por el delito de homicidio agravado, cometido en el contexto de violencia de género y familiar.
El magistrado, no obstante, marcó una particularidad del caso en torno a la situación de la víctima Carolina Ledesma. “No puede soslayarse que la víctima se encontraba cursando un embarazo, aparentemente de dos meses de gestación, motivo por el cual me lleva a entender que también deberá investigarse al causante en orden al delito de aborto cometido sin consentimiento de la mujer”, planteó Vitale.
En su resolución, además, el magistrado descartó el argumento del imputado que dijo que se le escapó disparo. Lo hizo a partir de un informe técnico balístico.
De esta manera, Andrada deberá esperar detenido el juicio oral y público por el femicidio de Carolina Ledesma.
Carolina Ledesma fue asesinada el 19 de febrero por la madrugada de un balazo en el abdomen en su casa de Carriego y Epecuén, en el Campo Tongui, en Ingeniero Budge
Esa madrugada ingresó muerta al Hospital Alende de Ingeniero Budge, y los médicos constataron que presentaba una herida de bala en el abdomen sin orificio de salida.
Ante esta situación, los facultativos dieron intervención al personal de la comisaría local que se entrevistó luego con Gladys, la madre de la joven, quien la había llevado hasta el centro asistencial a bordo de un remís.
Según la investigación, la mujer contó a los efectivos que Ángel Andrada, con quien Carolina mantenía una relación sentimental, se había presentado esa madrugada en su domicilio para avisarle que acababan de asaltar la casa de su hija y que ésta había resultado baleada en un tiroteo.
Por ello, Gladys se trasladó hasta la vivienda de su hija, situada en Evaristo Carriego al 1700 y Epecuén de Ingeniero Budge, donde la halló malherida y ensangrentada sobre la cama de su habitación.
Tras esa situación Ángel Andrada huyó y estuvo prófugo durante dos días hasta que finalmente fue apresado.
