La justicia de Lomas de Zamora dictó la prisión preventiva a dos parejas acusadas, en hechos distintos, de matar a sus hijos de poco más de un año. Los casos tuvieron lugar en Glew y en Temperley, en junio pasado. De no prosperar los planteos defensistas ambas causas se encaminan a juicio oral.
El titular de la UFI 4 de Lomas de Zamora, Lorenzo Latorre, dictó la prisión preventiva a Anahí Echeverría y su pareja, José Pardo. Los imputó de homicidio agravado por el vínculo del hijo de ambos, de un año y nueve meses de edad.
El pequeño falleció el 18 de junio último como consecuencias de golpes recibidos en su cuerpo. Los acusados aseguraron que se había caído de la cama, pero los médicos descartaron esa versión y acreditaron que los hematomas graves correspondían a golpes de puño.
“El fiscal le denegó la excarcelación a la mujer por lo que la causa sigue y los acusados continúan detenidos e imputados”, explicaron fuentes judiciales a DiarioConurbano.com.
En el otro caso, la fiscal Lorena González, de Lomas de Zamora, también le decretó la prisión preventiva a la pareja compuesta por Rosa Corbalán y Emiliano Solís. Al igual que en el caso de Temperley, los imputados llevaron a su pequeño hijo de un año y once meses a un hospital, el 19 de junio pasado. Allí, llegó muy golpeado y falleció como consecuencia de ello.
Los médicos descreyeron de la versión del accidente, planteada por la pareja, y establecieron que el menor había sufrido una agresión física directa. La fiscal acreditó que la violencia sobre el menor tuvo lugar en la casa que la pareja compartía en Glew.
El caso en el que están imputados Echeverría y Pardo se inició el 18 de junio por la mañana cuando un niño de un año y nueve meses fue llevado a la guardia del Hospital Arturo Oñativia, de Rafael Calzada. El chico estaba muerto y tenía golpes, en especial uno fuerte en la cabeza, sobre la frente.
Según contaron voceros policiales, la madre dijo que su hijo se había caído de la cama el día anterior y que de ese golpe se había recuperado, pero que poco después se durmió y, al no poder despertarlo, lo llevó al Hospital Oñativia.
Ante las dudas que les generó el caso y al tratarse de una muerte violenta, los médicos hicieron la denuncia a la policía y en la causa comenzó a intervenir la comisaría 6ta. de San José de Temperley, partido de Lomas de Zamora, con jurisdicción en el domicilio de la víctima, ubicado en la calle Warnes al 2400.
La causa recayó en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 de Lomas de Zamora, a cargo del fiscal Lorenzo Latorre , quien ordenó la realización de la autopsia. Fuentes de la investigación revelaron que los forenses de la morgue judicial de Lomas de Zamora fueron contundentes en sus conclusiones y le informaron a los fiscales que estaban ante un homicidio.
El segundo caso ocurrió un día después que el anterior, cuando un pequeño de un año y once meses fue trasladado por su sus familiares al Hospital Cecilia Grierson, en Guernica. Los médicos, al revisar al paciente, comprobaron que presentaba múltiples hematomas, en diversas partes del cuerpo.
Rápidamente, los facultativos le practicaron a la criatura una serie de tareas de reanimación, pero el paciente dejó de existir a raíz de sus graves heridas.
El episodio comenzó a ser investigado por la policías de la comisaría de Glew, quienes entonces averiguaron que la progenitora de la víctima, Rosa Corvalán Sosa, de 39 años, y su actual pareja -Emiliano Javier Solís, de 29- sometían a violentas golpizas a los restantes 4 hijos de la mujer.
El matrimonio vivía en un complejo habitacional en Islas Orcadas, entre Olivero y Rauch, en la localidad de Glew. Allí fueron detenidos por personal policial por orden de la fiscal Lorena González.
