Una llave que solía usa Anahí Benítez colgada como collar complicó la situación de Marcos Bazán, uno de los detenidos por el femicidio de la adolescente. En un allanamiento realizado este martes por la tarde a la vivienda del acusado, en la Reserva Natural de Santa Catalina, se comprobó que esa llave abre una casilla ubicada junto a la casa. Para la fiscal, la víctima estuvo cautiva en ese lugar.
En tanto, fuentes de la investigación revelaron a este portal que crecen las sospechas y algunos indicios sobre la participación de “al menos dos personas más” en el femicidio que conmocionó al país.
Luego de conocer el resultado del allanamiento, el defensor de Bazán, Lucio De La Rosa, anticipó que planteará la nulidad de esa medida. “La casa ya había sido entregada a los familiares de Bazán, por lo que el lugar está cambiado. Además, una copia de esa llave la tenía la Comisaría de Parque Barón, y la policía está denunciada por esta investigación que ya es muy desprolija”, planteó.
El.allanamiento fue ordenado por las fiscales Verónica Pérez y Fabiola Juanatey, de la UFI 2 de Lomas de Zamora, y fue efectuado por personal de las Policía Federal y Bonaerense.
En la vivienda de Bazán, ubicada a 200 metros de donde fue hallado el cuerpo de Anahí Benítez, de 16 años, los efectivos probaron una llave que el 30 de agosto pasado la mamá de la víctima. “Una amigo de ella me dijo que la había encontrado tirada y ella la usaba a veces como collar”, contó la madre en su declaración.
La llave, en el allanamiento, abrió una casilla ubicada dentro del predio donde está la casa de Bazán. Este elemento abonado la teoría de la acusación: Anahí estuvo cautiva en la casa de uno de los dos detenidos por el caso.
En el marco del allanamiento, los policías también “levantaron” una pequeña mancha de sangre en una cama de la casa de Marcos Bazán, que será analizada.
“Es el quinto allanamiento que se hace a la casa, cuya llaves ya habían sido entregadas a la mamá de Marcos y entraron familiares, por lo que, de forma lógica, hubo modificaciones del lugar. Vamos a pedir la nulidad del procedimiento”, planteó el defensor de Bazán, Lucio De la Rosa.
En diálogo con DiarioConurbano.com, el letrado cuestionó que la defensa no fue notificada del allanamiento y minimizó el impacto en la investigación de los elementos secuestrados.
Sobre la llave planteó que el control de las entradas a la casa de Bazán lo tuvo la Comisaría de Parque Barón. “En esta investigación, justamente, la policía está siendo investigada”, recordó.
En tanto, en la medida ordenada por las fiscales también se secuestraron bolitas naftalina. Un dato que parecería menor si no fuera porque las pericias determinaron que la sangre de Anahí tenía restos de naftalina. “Hallaron una pocas bolitas de naftalina que pueden estar en el ropero de cualquier casa”, volvió a plantear el letrado de Bazán.
En tanto, De La Rosa subrayó la importancia de que 30 testigos que declararon en la causa aseguraron que “nunca vieron a Anahí en la vivienda de Bazán, negaron que Bazán les vendiera estupefacientes a adolescentes y que no escucharon gritos ni vieron movimientos extraños en esa casa mientras la joven estaba desaparecida”.
Otra novedad no menor en la causa es que la representación de la familia de Anahí Benítez fue asumida nada menos que por el rector de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Diego Molea.
Según fuentes judiciales, es la primera vez que el ex presidente del Colegio de Abogados de Lomas de Zamora participa formalmente de un proceso penal.
Hace quince días, el juez de Garantías 4 de Lomas de Zamora, Sebastián Monelos, dictó la prisión preventiva para Marcos Esteban Bazán y Marcelo Sergio Villalba, los dos detenidos por el crimen de Anahí Benítez, la chica hallada violada, asesinada y enterrada en la reserva natural Santa Catalina de Lomas de Zamora. Monelos avaló así el pedido que habían formulado hace una semana las fiscales de la causa, Fabiola Juanatey y Verónica Pérez, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 Especializada en Femicidios de Lomas de Zamora.
Bazán, de 34 años, quedó detenido por los delitos de “privación ilegal de la libertad en concurso real con homicidio triplemente calificado por su comisión mediante alevosía, criminis causa y mediando violencia de género”, mientras que a Villalba, de 40, le imputan esa misma carátula, pero le agregan también “robo”, por haberse apoderado del celular de Anahí , y “abuso sexual con acceso carnal”, ya que su ADN fue hallado en el cuerpo de ella.