Un fiscal pidió prisión perpetua para el acusado de matar a un comerciante de un disparo, en el marco de un robo, que tuvo lugar en Lomas de Zamora, en 2015. Por su parte, la defensa consideró que “se trata de una causa armada” y pidió la absolución del imputado. En los próximos días el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 8 de Lomas de Zamora deberá dictar sentencia en este caso. La víctima es Carlos “Kaly” Ferreiro y el acusado es Ariel Maximiliano Pérez.
En la primera jornada, el hermano de Ferreiro dijo reconocer al imputado en la sala de audiencias. Otro testimonio de la fiscalía fue el de un hombre que declaró haber escuchado un diálogo, relacionado con el caso, en el que participaba Pérez.
Esto fue rebatido por la defensa. “El testigo que dijo escuchar el diálogo lo puso los policías que investigaron el caso. Repitió algo que le contaron en una comisaría. De hecho, hubo contradicciones claras en su declaración ante el tribunal”, señaló la abogada Valeria Correa.
En contacto con Diarioconurbano.com, la letrada de Pérez aseguró que “en el juicio quedó claro que fue una causa armada y mi defendido el perejil de turno”. Y aclaró: “no fue armada porque tuvieran algo personal contra Pérez sino porque necesitaban un culpable cualquiera para resolver el caso”.
En los alegatos, el fiscal de Lomas de Zamora, Pablo Pando, acusó a Ariel Maximiliano Pérez por el delito de “homicidio criminis causae” y pidió la pena de prisión perpetua.
En tanto, la abogada Valeria Correa pidió la absolución de Pérez. En caso, de ser encontrado culpable solicitó que se encuadre el hecho como homicidio simple, que establece la pena de 8 a 25 años.
El hecho ocurrió el 5 de junio de 2015, en un chalé de Monseñor Chimento al 900, en Lomas de Zamora. Esa noche, Ariel Ferreiro – hermano de la víctima – ingresaba en su auto Toyota Corolla a la casa familiar. Un asaltante aprovechó el momento para ingresar a la casa donde estaba la familia Ferreiro. El portón eléctrico se cerró y el joven quedó del lado de adentro, mientras que un cómplice estaba afuera y otro los esperaba en un coche.
Carlos “Kaly” Ferreiro – su hermano – forcejeo con el asaltante y recibió un tiro en el abdomen. Los asaltantes escaparon sin llevarse nada. “Kaly”, de 41 años, fue llevado al Hospital Luisa Gandulfo y murió cuatro días después. El hombre era dueño de un local de venta de comidas de mascotas y tenía tres hijos.