Se trata del ex comisario Héctor Alejandro Amarilla acusado de matar al joven el 25 de septiembre de 2013 en un presunto caso de gatillo fácil, en Lanús. A tres años del hecho la familia Vázquez continúa reclamando justicia.
Dar con el paradero de Héctor Alejandro Amarilla, sigue siendo una tarea “complicada”. El ex comisario que se desempeñaba en la Comisaría 2da de Lanús, acusado de “homicidio calificado por la condición de funcionario policial del sujeto activo”, en prejuicio de Nicolás Vázquez, continúa prófugo.
La familia de la víctima tiene la certeza de que el sospechoso cuenta con la complicidad de distintas fuerzas de seguridad. Sin embargo, no pierden las esperanzas de que en algún momento pueda ser detenido, para que Nicolás pueda descansar en paz.
“Estoy indignada con la situación. Pasaron tres años y nadie mueve un pelo para encontrarlo. Es obvio que a él lo están cubriendo y se maneja con total impunidad, mientras nosotros lloramos a mi hermano”, expresó hermana del joven, Anahí.
Y recordó: “Hace tres años, en esta fecha, estaba buscando desesperada a mi hermano y en la comisaria no nos decían nada”.
Para Anahí, detrás del comisario hay mucha gente involucrada. “Si él fuera inocente no se preocuparía por saber qué estamos haciendo nosotros. Recibí amenazas, lo hacen para intimidar a mi familia, para que dejemos la causa”, aseguró a DiarioConurbano.com
En abril de 2015, el Ministerio de Justicia de la Nación estableció una recompensa de 200 mil pesos para aquel brinde datos útiles y sirvan para dar con el paradero de Héctor Amarilla.
Por su parte, la abogada de la familia Vázquez, Marina Pirro, explicó que hay una instrucción de la justicia, que es buscar a Amarilla, pero “la realidad es que todas las fuerzas de seguridad que han intervenido hasta este momento en la búsqueda, han trabajado mal y, en algunos casos en particular, han trabajado no solo para que no lo encuentren sino para avisarle que lo están buscando”, aseguró.
Por otra parte, Pirro indicó que desde la fiscalía, el Juzgado de Garantías y del Poder judicial han hecho un “buen” trabajo. Sin embargo, señaló que la investigación es “reservada”, por los vínculos que el acusado tendría.
“Teniendo a priori, semi acreditado, que Amarilla realizaba actividades que tenía que ver con la recaudación de los comerciantes de la zona, porque la función de él era recaudar para la policía, a muchos compañeros de él no les va a divertir que Amarilla tenga que declarar”, señaló.
El hecho
El crimen de Nicolás Vázquez ocurrió el 25 de septiembre de 2013 tras salir de un comercio de ropa deportiva ubicado en la peatonal 9 de Julio y Oncativo en Lanús, donde el joven se probó unas remeras y salió del negocio sin comprara nada.
Según testigos, el ex comisario Héctor Alejandro Amarilla, que hacía horas extras en el comercio, lo persiguió. Nicolás corrió unas cuadras y le mostró al policía que no tenía ninguna prenda robada. Sin embargo, Amarilla comenzó a disparar. Una de las balas dio en el cuello del joven de 17 años, que le provocó la muerte.
Otros caso impune
El caso de Ivana Correa, rociada con alcohol y prendida fuego por su pareja el 23 de enero de 2011 en la vivienda que ambos compartían en el partido de Esteban Echeverría. El femicida Roberto Almirón fue condenado a 18 años de prisión a fines de 2014. Pero la justicia decidió que no se hiciera efectiva la pena hasta que no se confirmara el fallo de Casación.
Almirón debía presentarse una vez por mes en los Tribunales de Lomas de Zamora y fijar residencia, pero a fines de septiembre de 2015 se fugó. Desde ese momento tiene el pedido de captura nacional e internacional.
La madre de Ivana, Liliana Correa, manifestó a este portal que cree que “no lo están buscando” a Almirón. “Para mí está en Paraguay, porque cualquiera pasa a ese país. Alguien lo está ayudando, para que se oculte”, indicó.
Y completó: “No creo que la policía y la interpol sean tan incompetentes para que no atrapan a un infeliz y atraparon a los prófugos de la efedrina. Pido por favor, si alguien lo ve, que se comunique con la comisaria, porque es un femicida que anda suelto”.
