El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 8 condenó a prisión perpetua a los dos asesinos del comisario de la Policía Bonaerense, Gustavo Romero, ultimado en un intento de robo ocurrido en Banfield, en octubre de 2023.
Fuentes judiciales informaron a DiarioConurbano.com.ar que los jueces hicieron lugar al pedido que había realizado la fiscal Sandra Rull y el abogado de la familia de la víctima para los dos acusados, de apellidos Martins y Argüello.
Los dos jóvenes fueron condenados a perpetua por el delito de “robo calificado por arma de fuego en concurso real con homicidio doblemente agravado criminis causae y por el concurso premeditado de dos o más personas”.
El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 8 de Lomas de Zamora desestimó los pedidos de absolución realizado por las defensas de los imputados durante el juicio.
El hecho ocurrió el 2 de octubre de 2023. Romero (43) estaba esperando que su esposa, Daihana Karem Mesa (44), saliera de trabajar en una farmacia ubicada en Hipólito Yrigoyen y Vieytes, en Banfield, Lomas de Zamora.
Las cámaras de seguridad no registraron el homicidio, pero sí la secuencia previa y posterior. En las imágenes se ve cómo tres motos apenas sobrepasan a un auto estacionado y una dobla en U hacia la derecha para retomar por la vereda y regresar unos metros.
Una de las principales hipótesis de la acusación es que uno de los imputados se bajó de la moto en la que iba de acompañante con una campera celeste y se acercó al comisario Romero, parado esperando a su esposa.
Las otras motos se detuvieron en el mismo lugar. Un segundo delincuente, que iba solo, se bajó y se dispuso a acompañar al primero, pero rápidamente volvió sobre sus pasos y escapó. Lo mismo ocurrió con el acompañante de la tercera moto que participó del hecho.
Una de las hipótesis apunta contra Martins. Sería él, según las primeras sospechas, quien abordó a Romero. El resto de sus cómplices no llegó a participar de la escena.
Lo cierto es que, según los testigos, fue en ese momento, que no quedó registrado por los videos, en que Romero sacó su arma reglamentaria para evitar el robo.
El policía murió de cuatro balazos (dos en el pecho, uno en la espalda y otro en la cabeza). Si bien no se llevaron la moto, le habrían robado la pistola.