Alexis Zárate, actual jugador de Temperley, comenzó a ser juzgado esta semana por el abuso sexual cometido a la novia de un compañero de equipo cuando el acusado se desempeñaba profesionalmente en Independiente. El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Lomas de Zamora, esta vez de manera unipersonal y representado por Nicolás Plo, escuchó en la primer jornada a los testigos más importantes en la causa, como por ejemplo a la víctima, Giuliana Peralta y quien fuera su novio en el momento de los hechos, el futbolista Martín Benítez.
Si bien la sala de juicios orales fue vaciada al momento de escuchar a la víctima por pedido de su abogada Raquel Hermida Leyenda, la misma había anticipado a Diarioconurbano.com que el acusado «había aceptado la relación sexual», aunque aún se esperan los resultados de ADN realizados a la ropa e hisopados de la víctima. A su vez, aseguró que Giuliana padece estrés post traumático, además de que sus pericias psicológicas indican que «no miente y no alucina». El pedido de la letrada para que el público no presenciará la declaración de Giuliana fue para «no revictimizar a la víctima» y fue aceptado por todas partes. El testimonio de Giuliana duró más de una hora y media.
Por otro lado, se escuchó el testimonio de Martín Benítez, amigo de Zárate y con quién Giuliana había pasado la noche. Es su testimonio, indicó que esa noche habían concurrido a un boliche en Quilmes y se había retirado del mismo con la víctima. Al ir al departamento de Zárate – según señaló, fueron allí por la comodidad para al día siguiente ir a entrenar – tuvieron relaciones sexuales y se acostaron a dormir. Minutos después, Zárate arriba al departamento con otros amigos, y entra a la habitación donde la pareja se encontraba para buscar un cargador.
«Me doy vuelta contra la pared, y ella se queda a dormir conmigo» prosiguió a Benítez, y afirmó que se despertó «cuando ella empieza a decir ‘qué haces?’ y a gritar «. Cuando levanta la vista, Benítez ve a Zárate «desnudo» y a Giuliana «llorando».
«Yo no entendía si era un abuso o si ella quería» sumó el testigo al tribunal, al aclarar que escuchó las dos versiones de los hechos. «Ella decía que él la había abusado, que estaba dormida y no sé había dado cuenta» agregó, y que Zárate le manifestó que «ella lo miraba y no decía nada».
Consultado por la fiscalía y el particular damnificado sobre unos mensajes de texto que Benítez le envió a Giuliana horas después de los hechos, donde le pedía que no haga la denuncia, el testigo aseguró que fue porque «sabía que se iba a armar quilombo en el club – ambos eran jugadores de Independiente – y me iban a apartar del plantel».
El hecho ocurrió la madrugada del 16 de marzo de 2014, cuando la denunciante, de 21 años, fue a bailar a un boliche de Quilmes, donde se encontró con el jugado de Independiente Martín Benítez, quien se hallaba en el lugar junto a sus compañeros Zárate y Nicolás Pérez, ambos también jóvenes futbolistas del club de Avellaneda. A determinada hora, la joven y Benítez – con quien la víctima mantenía una relación sentimental – se retiraron del boliche y concurrieron al departamento de Zárate, en Wilde, donde mantuvieron relaciones sexuales.
Según la denuncia de la joven ante la Justicia, luego de las relaciones sexuales se quedó dormida junto a su novio, pero poco después fue despertada por Alexis Zárate, quien abusó de ella en la misma cama en la que dormía con Benítez. En su defensa, finalmente desestimada por las pruebas, el actual defensor del Gasolero argumentó que la relación había sido consentida.
Foto: captura de C5N.
