Esta última semana se llevó adelante el juicio oral y público que se le sigue al jugador de fútbol del sur del conurbano, Alexis Zárate, por abuso sexual agravado. Zárate fue denunciado por Giuliana Peralta, novia de un compañero de Independiente del imputado, horas después del hecho ocurrido en marzo del 2014. Luego de tres jornadas de testigos y dos de alegatos, se espera la lectura del veredicto para las primeras horas del 18 de septiembre, decisión que estará a cargo del juez Nicolás Plo, del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Lomas de Zamora.
Raquel Hermida Leyenda, abogada de Giuliana, dialogó con Diarioconurbano.com y aseguró que “sin dudas” tienen fe de que el juez resolverá la sentencia condenatoria para Zárate, luego de haber escuchado a los distintos testigos que se presentaron. La abogada, durante sus alegatos, solicitó no sólo 12 años de prisión sino también su detención, a diferencia del fiscal de la causa. Al portal, aseguró que dicho pedido es por la “peligrosidad que significa Zárate en la sociedad”.
En relación a la defensa de Zárate y sus respectivos alegatos – donde pidieron la absolución del jugador por entender que la relación era consentida – indicó: “la defensa solamente apuntaba a decir que Giuliana era una promiscua, nada más que eso”.
Consultada por la situación emocional de Giuliana, la letrada afirmó que “ella está mejor, da la cara”, y que luego de la lectura del veredicto estará dispuesta a dialogar con la prensa, hecho que evitó desde que se conoció lo sucedido.
Al comienzo del debate oral, la joven que sufrió el abuso sexual contó ante el tribunal que el 16 de marzo de 2014, ella llevaba dos años de relación «estable e ininterrumpida» con Benítez y que éste fue quien esa madrugada la llevó al departamento de Zárate, situado en Brandsen 5980, de Wilde, para mantener relaciones sexuales.
La víctima recordó que mantuvo sexo con su novio en la habitación del compañero de cuarto de Zárate, «siempre con la puerta cerrada» y cuando no había nadie más presente en el departamento ya que el acusado, el por entonces jugador de la Cuarta División del «Rojo», Nicolás Pérez (22); y un grupo de amigas se habían quedado en un boliche en Quilmes. Luego de tener sexo, la chica recordó que se quedó dormida junto a Benítez, vestida sólo con ropa interior y destapada ya que hacía calor cuando sintió que la «penetraban».
Tras el abuso, la joven se retiró del departamento y se dirigió a su casa, donde le contó lo ocurrido a sus familiares y la acompañaron a realizar la denuncia.