Condenaron a prisión perpetua a Juan Cruz Agosta, autor del crimen de Guillermo Simenoff, un hombre de 50 años asesinado en septiembre de 2016 en Temperley en un robo. El segundo imputado, Maximiliano Ruda, fue condenado a 25 años de prisión, debido a que manejaba la moto que interceptó a la víctima.
En diálogo con DiarioConurbano.com, Lorena, la esposa de Simenoff, manifestó: “Estoy muy conforme con la sentencia, era lo que esperaba para Agosta. Creo que ahora vamos a poder hacer el duelo”. Durante la jornada se hizo presente Guillermo Viñuales, Jefe de Gabinete del Municipio de Lomas de Zamora que contó haber seguido el proceso judicial.
El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora consideró penalmente responsable a ambos. Mientras condenó a Agosta por robo agravado por el uso de arma de fuego, homicidio agravado con la conexión criminis causal; se condenó a Ruda por robo agravado por el uso de arma de fuego con homicidio agravado resultante.
En este sentido, argumentaron que “con el objetivo de despojar a Simenoff de su vehículo, Agosta descendió de la moto y para consumar el robo se deshizo de la vida de la víctima”. “Las pruebas reunidas lograron reconstruir el hecho y la actividad conexa entre el robo y el homicidio”, señalaron los jueces.
Con respecto a los 25 años sentenciados para Ruda, el Tribunal argumentó que se lo consideró coautor del delito de robo pero que “le había dicho a Agosta que lo dejara antes de que disparara”.
“Actuó con plena responsabilidad y conocimiento en el aspecto subjetivo pero no fue necesario para el delito de homicidio”, aclararon los jueces.
“Sabíamos que él no lo incitó, sino que le dijo que lo dejara. Sabía que le iban a dar una pena menor”, especificó en esta línea Lorena.
Por su parte, Viñuales aseguró que “la sentencia fue la que se merecían” y que “se hizo justicia a pesar del dolor irreparable de la familia”.
“Han destrozado a una familia para siempre innecesariamente”, apuntó el funcionario municipal.
A su vez, opinó sobre la situación de los condenados. “Entiendo que no habían terminado la secundaria y caracteriza un poco la situación social que se vive pero hay personas que sobrellevan esta situación sin matar a nadie. Antes de salir a robar y matar hay muchas otras cosas que se pueden hacer. Era manifiesto la maldad porque podrían haber matado al chiquito también”, aseveró el jefe de gabinete lomense.
El crimen de Simenoff ocurrió el domingo 11 de septiembre de 2016 en la esquina de la avenida Almirante Brown y Cangallo cuando los dos acusados intentaron robarle la moto. La víctima se encontraba junto a su hijo que fue testigo directo de los hechos y fue protegido por el cuerpo de Simenoff de los disparos.
