A seis meses del crimen de Estefanía Bonome, una niña de 9 años asesinada por su primo de 15 en José Mármol, familiares y cercanos realizaron una marcha en reclamo de mayor celeridad de la justicia y que la investigación judicial abarque a los tutores del acusado. Los padres de la víctima denuncian que la justicia “debe investigar a los mayores de edad que fueron cómplices”.
En diálogo con DiarioConurbano.com, Pablo Bonome, padre de la joven asesinada, manifestó: “Nosotros creemos que hubo más involucrados. Alguien lo ayudó a tirar el cuerpo y a trasladarse. Alguien lo ayudó a limpiar la escena del crimen”. La marcha se desarrolló desde la casa donde vivía el acusado hasta el galpón donde fue asesinada Bonome.
Actualmente la familia espera los resultados de las pericias telefónicas, la requisación de las camionetas, los hisopados del cuerpo de la víctima, la reconstrucción del hecho y que se continúe la búsqueda de los partícipes necesarios en el crimen cometido en octubre de 2018.
En este sentido, Bonome aseguró que “no pudo haber hecho tan rápido él sólo”. “Queremos que la fiscalía investigue a los mayores pero nos dicen que no hay suficientes pruebas para investigarlos porque son dos testigos que los señalan”, apuntó el padre de la víctima.
El único acusado, primo de la niña, está detenido en un Centro de menores en Mar del Plata, en donde permanecerá hasta cumplir 18 años, para luego ser juzgado por el delito de “homicidio calificado con alevosía”.
Con respecto a las pruebas que apuntaron contra el adolescente de 15 años, el padre de Bonome destacó: “En una llamada que le hace él a su novia, le admite que a la nena la mató y que su mamá y su tío vigilaban de atrás cuando fueron a tirar el cuerpo”, describió.
El 26 de octubre del año pasado se encontró el cuerpo de Estefanía cerca de la estación de trenes José Mármol, del partido de Almirante Brown. Según los familiares de la víctima, estaban jugando a las escondidas y su primo la llevó a un galpón con la excusa de que le tenía que dar un regalo para la madre. Luego le golpeó dos piñas en la cabeza dejándola inconsciente y le clavó un cuchillo en el ojo, la nariz y la ingle.
