Así se refirió uno de los albañiles heridos en la feroz agresión a un grupo de afiliados al sindicato de la de la Unión de Obreros de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) de Lomas de Zamora por otro sector del gremio, ligado a la conducción. El hecho terminó con una víctima fatal. Ahora se lleva adelante un juicio por jurados en los Tribunales de Lomas a seis miembros del sindicato, acusados de participar de la disputa en marzo de 2014 frente a la empresa ESUCO, ubicada sobre Camino de la Ribera, en Fiorito.
Marcelo Dionisio Fernández, de 42 años, uno de los obreros de la construcción que fue herido, y que milagrosamente salvó su vida el día del hecho, afirmó ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora, que estaba desocupado hacia cuatro meses. “Fuimos a protestar y nos recibieron a los tiros”, indicó.
Este martes por la mañana se desarrolló la segunda jornada en el juicio a Alejandro Jara, Alberto Antonio Albornoz Galván, Carlos Cáceres Paredes, Oscar Romero y a los hermanos Javier y Héctor Daniel Cabrera Serrano.
Los imputados son miembros de la UOCRA y están acusados de “homicidio agravado” por el asesinato del albañil Darío Avalos de 40 años. En tanto, otros cuatro hombres recibieron heridas de arma blanca y de fuego.
“Fue impresionante la balacera que tiraron desde adentro de la obra ESUCO. Ahí estaban Albornoz y “Poroto” (Alejandro Jara)”, señaló Fernández.
En su declaración, la víctima contó que “Albornoz tiraba tiros. Nosotros éramos alrededor de 70 compañeros y no teníamos armas”.
Luego detalló cómo salió del lugar y quien lo auxilió. “Tenía una bala encima y corrí a pedir ayuda. Me tiré arriba de una moto que justo pasaba por ahí y le pedí al muchacho (por el conductor) ‘por favor llevame, que me quieren matar’. Tuvimos un Dios aparte, porque podía haber más muertos’”, expresó.
Fernández recibió una herida de bala en un glúteo. “La bala me perforó los intestinos. Mi vida ya no fue normal, me arruinaron la vida. Estuve doce meses con bolsas de colostomía. Luego me tuvieron que operar de nuevo y no pude volverá trabajar”, narróó.
En la agresión también fueron lesionados Andrés Alcides y Alcides Noguera, quienes según relató la fiscalía, tuvieron que hacerse pasar por muertos para que los dejaran de pegar. “Me contaron que les metieron la cabeza en el arroyo y que le pegaron mucho”, mencionó Fernández.
También declaró Marcial Domínguez, un hombre de 75 años, que dijo ser empleado de limpieza en la UOCRA Central y que prestaba servicio en la seccional del sindicato en Lomas de Zamora desde 2008.
“Ese día llegué alrededor de las 6,30 a las oficinas. En el lugar había mucha gente, activistas, delegados, siempre hay gente en ese lugar. Me enteré que se iban para la obra de ESUCO porque se rumoreaba, que se iba a tomar el predio”, aseguró Domínguez.
Cuando la fiscal, Marcela Dimundo, le preguntó quiénes salieron del lugar, el hombre respondió que “primero salió un auto con cuatro muchachos, dónde se iban, no sé. En el auto iban los hermanos Cabrera, Chikunia (Romero) y el paraguayo (Cáceres Paredes)”.
Por otro lado, la fiscal le consultó si había armas en la delegación de Lomas de Zamora y Domínguez dijo: “Un par de días antes vi armas, en el fondo de la oficina que estaba libre. Vi dos 9 y una itaca”.
Y luego comentó que el día del hecho, alrededor del mediodía, había mucha gente en el gremio y escuchó que habían matado a Rulo (Darío Avalos). “Había mucho nervios, una situación muy fea. Aparte, estaban pasando por televisión lo que había pasado y en el gremio hay dos tele”, recordó.
