En la sexta jornada del juico oral y público por el crimen de Anahí Benítez, ocurrido en julio de 2017, un subcomisario que participó de la investigación el día que se encontró el cuerpo de la adolescente en la Reserva Natural Santa Catalina, manifestó que “pudo haber otro participe más en el hecho”, además de Marcos Bazán. En la misma jornada también declararon guardaparques que trabajan en el predio.
Pablo Cuello, jefe de operación de la Dirección de Homicidio de la Comisaria de Puente la Noria ratificó ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7, que fue parte del operativo para recoger pruebas que tuvieran relación con el homicidio tras el hallazgo del cadáver de Anahí y participó en el allanamiento con el can Bruno.
Cuello, quien ahora es subcomisario de la DDI de La Plata, comentó que tenían que realizar la muestra de olor con Bruno pero que Marcos Bazán “no recibió bien al personal policial”. “Golpeamos la mano y salió Bazán. Nos dijo: ´Otra vez, la concha de la lora, ¿qué quieren ahora?’. Le explicamos que necesitábamos ingresar, y nos dijo que ya se habían llevado cosas, así que tuvimos que pedir una orden judicial”, relató.
Con respecto al allanamiento con el perro Bruno, el fiscal Hugo Carrión, le preguntó a Cuello cómo calificaría la labor del animal y éste aseguró que después de haberlo visto en funciones y conociendo sus antecedentes “es intachable”.
Por otro lado, el abogado que representa a la familia de la víctima, Guillermo Bernard Krizan, le preguntó cuál sería su conclusión con respecto al caso y el subcomisario respondió que “la única certeza que puedo tener del hecho es que Anahí estuvo cautiva y privada en algún lugar, que fue abusada sexualmente, y se le da muerte para cubrir el hecho”.
“A mi criterio Villalba la violó y la mató y Bazán participó en encubrir ese hecho”, aseguró. Y al ser consultado si podría haber otras personas involucradas afirmó: “Estimo que pude haber otro participe más”.
También declararon un grupo de empleados municipales que trabajan como guardaparques en la Reserva Santa Catalina, quienes manifestaron que cuando se conoció que Bazán estaba involucrado en el crimen de la joven hubo algunos comentarios, entre compañeros, donde aseguraban que los días que duró la búsqueda Bazán tuvo algunos comportamientos que “no eran habitual” en él y que se escucharon ruidos en la casa.
“Escuché ruidos en la casa como que corría cosas de madera. Les comenté a mis compañeros y me dijeron que Bazán era orfebre que podía ser eso, pero después escuchamos música muy fuerte”, relató Amanda, una de las guardaparques.
Pablo, otro empleado del lugar, expresó: “Se empezaron como a hilar algunas cosas que sucedieron días atrás y a nosotros nos llamó la atención, por ejemplo, el humo en la casa de Bazán. De los años que estuve nunca vi humo”.
Los guardaparques también coincidieron en que al imputado siempre se le llamaba la atención por sus perros porque “generaban problemas”. “habían mordido a personas y mataban animales de la Reserva”, indicaron.
Por Mabel Cáceres
