La jueza Garantías 5 de Lomas de Zamora, Marisa Salvo, dispuso la elevación a juicio oral del homicidio de Zaida Leguizámon, de 23 años, ocurrido en febrero de este año en una vivienda de Rafael Calzada. La imputada – novia del tío de la víctima – llegará en libertad al debate oral, informaron fuentes judiciales.
La jueza hizo lugar al pedido de elevación a juicio de la causa realizado por el fiscal Leonardo Kaszewski, titular de la UFI 8 de Lomas. Por con dos modificaciones: recaratuló la causa como homicidio preterintencional y dispuso la excarcelación de la imputada, Carolina Gómez, de 35 años, según informaron las fuentes consultadas por Diarioconurbano.com.
El fiscal había acusado a Gómez de homicidio simple, que prevé una pena de 8 a 25 años. En cambio, el homicidio preterintencional – aquél en el que una persona agrede a otra para herirla y, sin querer, termina matándola – tiene una pena bastante menor: de uno a seis años de prisión.
El jueves 16 de febrero último – según la investigación – alrededor de la una de la madrugada, Leguizamón mantuvo una discusión con la pareja de su tío, Carolina Gómez. La joven vivía con él, a quien visitaba su novia.
Al parecer, ya se había registrado otro entredicho entre la víctima y Gómez. Pero esta vez, Gómez comenzó a romper elementos que había en la casa y a golpear a Zaida. Según los investigadores, “no recibió muchos golpes pero uno fuerte en la cabeza hizo que se desencadenara el cuadro que terminó con su muerte”.
Trascendió que el tío declaró que estaba en el baño cuando se produjo la pelea y que cuando salió vio que su novia, Carolina Gómez, tenía un ataque de epilepsia y su sobrina se retira del lugar.
Poco después, Zaida vio complicada su salud y fue trasladada de urgencia al Hospital Oñativia, ubicado a pocas cuadras del lugar.
El tío de Zaida – denunciaron sus propios familiares y amigos – presenció la pelea “y no hizo nada”. La versión del hombre en torno al ataque de epilepsia que tuvo su novia es clave ya que es el único testigo directo que tiene la causa.
Zaida Leguizamón estuvo internada y quedó con muerte cerebral. Dos días después, falleció.
La joven era muy querida en el barrio, según contaron los vecinos. Jugaba al fútbol y era entrenadora de baby fútbol en el Club Social y Deportivo 2 de Abril, en Calzada. Además, trabajaba en el Programa Envión, de asistencia a adolescentes en situación de vulnerabilidad.
