Con una discusión sobre su inimputabilidad como telón de fondo, comenzará este martes en los Tribunales de Lomas de Zamora el juicio oral y público a un hombre acusa de asesinar de seis balazos en la cabeza a su esposa, luego de que esta le revelara que le era infiel y amenazara con terminar la relación. El hecho ocurrió en Lanús Oeste, en 2011. Luego del hecho, el imputado intentó suicidarse.
Por Alejandro Córdoba
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El debate oral y público será llevado adelante por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 10 de Lomas de Zamora. La acusación estará a cargo del fiscal Jorge Betini Sansoni.
Héctor Pared, de 54 años, un reconocido técnico radiólogo industrial, está acusado de asesinar de 6 balazos en la cabeza a su esposa Mónica Mareco, el 18 de agosto de 2011, en un hecho ocurrido por la noche en la vivienda que compartían en Dean Funes al 2800, en Villa Industriales, Lanús Oeste.
El particular interés de este juicio oral pasará por el testimonio de los 6 peritos que intervinieron en el caso. Tres de esos profesionales aseguran que Pared es inimputable, mientras que otros tres sostienen que era absolutamente consciente de sus actos cuando mató a su esposa.
“Mareco desde hacía bastante tiempo le era infiel, no lo ocultaba y además se lo contaba a los vecinos”, indicaron fuentes judiciales a DiarioConurbano.com. En esta misma línea, la víctima habría amenazado a Mareco varias veces con dejarlo.
“El hombre le suplicaba que no se fuera, que él era capaz de soportar la infidelidad pero no de estar sin ella”, señalaron las fuentes consultadas.
El homicidio tuvo lugar cuando Pared regresó a su casa de un viaje laboral al interior del país. El radiólogo industrial halló a su mujer en la computadora, en Facebook.
Al parecer – la situación deberá determinarse en el juicio oral – hubo una discusión y Pared terminó asesinándola de seis balazos en la cabeza, con un revólver calibre 32. Luego de ese hecho, llamó por teléfono a su hijo. “Me mandé una macana”, le dijo el homicida.
Cuando su hijo llegó a la vivienda, el hombre estaba por quitarse la vida con la misma arma con el que había matado a su esposa. El joven evitó ese hecho y Pared fue detenido.
Desde un principio, la defensa sostuvo que el imputado “llevado por la furia de los celos, no pudo dar cuenta en forma de consciente de sus actos cuando la mató (a Mareco)”. Esto mismo sostienen tres peritos psiquiátricos. No obstante, otros tres aseguran que es imputable.
De ser hallado inimputable, a Pared se le aplicará una medida de seguridad. De lo contrario, lo condenarán a prisión perpetua por tratarse de un “homicidio calificado por el vínculo”.