Portada » A casi 40 años, reconocen que fue víctima de gatillo fácil en Lanús y tendrá una placa en Tribunales

A casi 40 años, reconocen que fue víctima de gatillo fácil en Lanús y tendrá una placa en Tribunales

Compartir la nota

En un hecho histórico, la Suprema Corte de Justicia deberá colocar una placa conmemorativa en los Tribunales de Lomas “en memoria de Alejandro Fabián Rodríguez Cernadas, indicando su carácter de víctima de violencia institucional cuyo homicidio no fue debidamente investigado en su momento por parte del entonces Juzgado en lo Criminal N° 7 del Departamento Judicial Lomas de Zamora”.

Así lo dispuso el juez de Garantías 3 de Lomas, Gustavo Gaig. La víctima fue asesinada en un caso de gatillo fácil, ocurrido en 1986, en Lanús. El magistrado determinó que el asesino fue el policía José Di Gulio, quien falleció sin ser condenado hace algunos años.

“El Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires incumplió su obligación de investigar el homicidio del Sr. Alejandro Fabián Rodríguez Cernadas y perseguir penalmente a su autor/es y partícipes; así como también, junto a la Policía provincial, incumplieron su obligación de respetar la honra y dignidad del Sr. Cernadas, brindándole un trato discriminatorio en base a atribuirle un status de delincuente”, determinó el magistrado, en su histórica resolución.

El jueves 13 de junio de 1986 Alejandro Rodríguez Cernadas –un joven de 24 años que había ingresado a una casa de su padre en Lanús y sin ocupantes en ese momento- fue brutalmente asesinado de cuatro disparos por parte del policía bonaerense José Di Gulio. Pasaron casi 40 años y más de 20 presentaciones judiciales realizadas por la mujer de la víctima, Nancy Saavedra, hasta que finalmente ocurrió “lo que parecía imposible”, según describió: que se reconociera que la muerte de Alejandro fue el resultado de un homicidio doloso y que su esclarecimiento fue obstruido por el accionar de los policías y la justicia. Desde el desarchivo de la causa la CPM acompañó a la familia en la búsqueda de justicia.

“El día de la lectura de la sentencia  ingresamos con el abogado Ciro Anicchiarico a la sala del juzgado y ocurrió algo que no me hubiera imaginado: el juez Gustavo Gaig se dirigió a mí y, en nombre del Poder Judicial, pidió perdón por tantos años de impunidad, de falta de justicia y de desidia de quienes debían esclarecer el asesinato de Alejandro. Fue un gesto con un alto grado de humanidad y de ética hasta el punto que me impactó profundamente”, afirmó al sitio Andar Agencia Nancy Saavedra, la mujer de la víctima y la exclusiva responsable de mantener con vida la verdad sobre el asesinato de Rodríguez Cernadas.

Tras el pedido de perdón el magistrado informó, como conclusión del juicio por la verdad, que el caso se trató no de un cruce de disparos como pretendió instalar el imputado y todos quienes intervinieron en la investigación penal desde 1986 sino de un homicidio doloso provocado por el imputado.

“A los fines de lograr la impunidad en el hecho, el Oficial Di Giulio, con la participación de los funcionarios Pérez y Morales, colocaron cerca del cuerpo de la víctima un revólver calibre 22, en deficiente estado de conservación y funcionamiento, con cinco cartuchos percutados y tres vainas servidas en su interior. Que luego de ellos, acordaron un relato común sobre el episodio y en acuerdo con otros funcionarios, elaboraron en forma guionada las declaraciones de los testigos”, aclaró.

Ahora, con una sentencia que confirma lo que ella buscó establecer durante cuatro décadas, Nancy Saavedra siente que “algo se fue de mí. No sé qué es pero algo se fue. No sé si es el peso por la responsabilidad de alcanzar la justicia, no solo por Alejandro sino también por aquella chica que andaba por tribunales dando vueltas durante tantos años”.

“Yo nunca me había reconocido como víctima, pero pasaban los años, las décadas y no disminuía el dolor hasta que finalmente pude reconocerme como víctima. A diferencia de Alejandro, a quien le arrebataron su vida, yo estaba derrumbada y de pie, con el inmenso dolor por padecer a un poder judicial que todos los días lo mataba a él y a mí”, agregó .

La mujer recuerda la primera vez que se presentó ante el despacho de Tristán Rodríguez, uno de los jueces penales de Lomas de Zamora que llevó adelante la causa durante los primeros años y que en dos ocasiones determinó el sobreseimiento del policía Di Gulio: “Recuerdo unos sillones verdes de cuero. Allí, mirándome a los ojos, me dijo que me quedara tranquila porque él iba a hacer justicia”.

Fue uno de los primeros pasos de un largo peregrinar por los despachos judiciales realizado por la compañera de Rodríguez Cernadas para que la muerte del joven (tenía 24 años cuando fue asesinado) no quedara impune.

De forma incansable, luchó contra la complicidad policial, el fraguado de evidencias, la desidia judicial y la inacción de un Estado que se negó sistemáticamente a esclarecer las causales de muerte de Alejandro. Tras decenas de presentaciones judiciales, recién a comienzos de 2023 y con el acompañamiento del abogado defensor de derechos humanos Ciro Anicchiarico logró el desarchivo de la causa a instancias del Juzgado de Garantías 3 de Lomas de Zamora y la posibilidad de desandar el juicio por la verdad.

Desde 2013 informándote sobre todo lo referido al conurbano bonaerense.

 

Siempre la más variada y mejor información.

Propietario y Director Responsable: Alejandro Córdoba
Registro DNDA en trámite

Últimas noticias

Más leídas de la semana

@2022 – Todos los derechos reservados por Diario Conurbano Prohibida cualquier reproducción total o parcial.