A 13 de años de un crimen espeluznante en Adrogué, donde Marcelo Valdi fue prendido fuego en plena calle, aún la familia sigue esperando que haya avances en la causa. En diálogo con el portal, la hermana de la víctima aseguro que no sólo no hay novedades en la misma, sino que también “la causa está parada hace tiempo”. Valdi era «informante» de algunos fiscales de Lomas. “Mi gran error fue no dar a conocer el caso inmediatamente por miedo de parte de la familia, es lo único que me recrimino, después hice todo lo que pude” se reprochó la hermana de la víctima, y manifestó que desde la UFI 3 (a cargo del fiscal Héctor Toneguzzo) de Lomas de Zamora no se cruzaron los datos necesarios para llegar a los culpables. “Esto no se va a saber nunca, pero me da bronca la impunidad que hay, voy a seguir para que se acabe con eso”, declaró Patricia.
En diálogo con Diarioconurbano.com Patricia Valdi afirmó que en los últimos días se contactó con la Oficina de la Justicia, pero que no pudieron darle novedades de la causa, por lo que acudirá a las oficinas de asesoramiento gratuito de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora en busca de ayuda. “Esto es todo a pulmón” aseguró en cuanto a la investigación, y refirió que desde un comienzo ella presentó todas las pruebas de las causas en la que su hermano había aportado información para identificar a los culpables.
“Las veces que tenía una punta y pedía que citaran a declarar a alguien, por ejemplo había sido declarado inimputable en otra causa y no lo citaban, pedí un careo con Darío Ibañez – jefe policial – y no lo hicieron” criticó Patricia. “Yo no veo voluntad por parte de la fiscalía” señaló, y recriminó: “no vi tampoco que se cruzara información con otras fiscalías, con las que mi hermano aportó datos”.
“Él había presentado una cámara oculta a un policía por secuestro” sumó entre los datos que su hermano había otorgado a la Justicia en su momento, ya que venía investigando desde los últimos años de la década del 90. “Todo lo que investigó de secuestro o narcotráfico, siempre había policías o políticos involucrados” sentenció, y calificó a dichos involucramientos como “una mafia”.
Marcelo Valdi fue rociado con combustible y quemado el 5 de septiembre de 2004, en Adrogué. Valdi aportó datos a investigaciones que en 2002 y 2003 llevaron adelante fiscalías de Lomas de Zamora contra policías por secuestros y extorsiones a comerciantes en la zona sur del Conurbano.
El hecho ocurrió en la esquina de Cordero y Seguí, en Adrogué, y falleció una semana después. Durante su agonía, antes de morir, Valdi recordó ante sus conocidos que los homicidas le dejaron un terrible mensaje durante la agresión: “metiste la naríz en lo más profundo, ahora vas a oler la carne quemada”.
Además de dicha frase, Patricia indicó que su hermano, estando internado, declaró que fueron dos personas encapuchadas lo que lo atacaron, y que si bien reconoció una de las voces que le habló ese día, no sabía a quién pertenecía.
La hermana de la víctima recordó que varias de esas investigaciones apuntaban a dos jefes policiales: José Alberto Hernández y Darío Ibáñez.
“La realidad es que no creo que esto salga a la luz, porque todo se hizo mal desde el principio” lamentó Patricia, quien indicó al portal que, por ejemplo, no rastrillaron ni perimetraron la zona donde su hermano fue atacado. “Yo no sé si desde el vamos trataron de tapar todo” vaciló. “Yo considero que fue víctima del gobierno, y por la fiscalía no investiga” manifestó.
En una carta abierta que Patricia difundió el último 5 de septiembre, aseguró: “Pasó otro año desde aquella noche… una de las peores noches, cuando a las 23.45 vinieron a tocarme el timbre para decirme que te habían intentado robar. Desde el primer momento supe que no había sido así, que en realidad te atacaron de una forma terrible con el claro objetivo de matarte”. En la misma, manifestó que se cumplió “un año más que me quisiste hacer callar cuando yo quería gritar que todo eso era por investigar a los corruptos, a la corrupción policial, política y judicial”, y finalizó: “soy muy terca y persistente, y no me voy a dar por vencida porque quiero Justicia (aunque dudo que se haga), porque estoy cansada de que nos quieran inculcar el miedo a hablar o hacer”.