La crisis en el mercado laboral argentino alcanzó un nuevo pico de gravedad durante el mes de octubre. Según los últimos registros de la Secretaría de Trabajo, se destruyeron 33.100 puestos de trabajo formales en apenas 30 días, afectando tanto al sector público como al privado y marcando una tendencia de deterioro generalizado en la economía.
De acuerdo a la estadística oficial, el total de trabajadores aportantes bajó de 12.836.496 en septiembre a 12.803.362 en octubre. Esta pérdida de 33.134 asalariados y trabajadores independientes confirma que la recesión sigue impactando con fuerza en el empleo de calidad.
Sectores en crisis y el fenómeno del monotributo
La destrucción de empleo no fue aislada: afectó a 10 de los 14 sectores productivos. Sin embargo, el 84% de la caída se concentró en cuatro áreas críticas para el Gran Buenos Aires: Industria, Comercio, Servicios Empresariales y Construcción.
Un dato que preocupa a los analistas es la migración forzada hacia el régimen de monotributo. Mientras el empleo asalariado cae, los monotributistas subieron en 112.200 personas desde fines de 2023. Esto indica que parte de los despedidos formales intentan reinsertarse de manera independiente, lo que suele implicar trabajo de menor calidad, sin beneficios sociales y con ingresos más inestables.
El impacto acumulado (Noviembre 2023 – Octubre 2025)
A casi dos años del inicio de la gestión de Javier Milei, los números reflejan un achicamiento histórico del mercado laboral formal:
| Categoría | Puestos perdidos |
| Asalariados Privados | – 194.200 |
| Sector Público | – 71.900 |
| Casas Particulares | – 29.100 |
| Autónomos | – 5.000 |
En el último año (comparación octubre 2024 vs. octubre 2025), la caída interanual alcanzó a 91.100 trabajadores registrados. La tendencia parece no encontrar piso, acumulando solo en el sector privado una pérdida de 71.000 empleos genuinos en los últimos cinco meses analizados.