Temperley logró un empate agónico en Mendoza frente a Independiente Rivadavia por 1-1. Luego de un flojo primer tiempo, el Gasolero fue al frente, complicó al local y a tres del final se desahogó con el cabezazo de Luis López. Con esta igualdad llegó a los 29 puntos y tomó cuatro de distancia sobre Sacachispas que este lunes recibe a Almirante Brown.
El Gasolero no dejó jugar a Independiente en los primeros minutos. Logró neutralizar las ganas del local y lo llevó a sentirse incómodo. Y tuvo una chance clarísima con Luis López luego de un tiro libre de Reinhart. La pelota quedó boyando en la puerta del área chica y el «9» le erró al arco.
En la situación en la que se encuentra Temperley, no está para fallar esas oportunidades, porque a respuesta puede ser letal. Casi fue de Palacio, de cabeza. Del aviso, al gol en pocos minutos. Corrida de Palacio por izquierda para que Quiroga saque el pelotazo que encontró a Ambrogio, que superó la salida de Castro y definió cruzado para la apertura del marcador.
Se le quemaron los papeles al equipo de Bianco. Y la Lepra, por arriba, complicó. Primero con un cabezazo de Scolari, que controló el arquero cuando el lateral tenía otras opciones mejores. Y luego con un centro-arco de Quiroga que superó la estirada de Castro y rebotó en el palo.
Después del gol, Independiente se acomodó mejor, le dio circulación al balón abriendo por las bandas y desnudó las falencias defensivas de su rival.
El complemento fue otro. Obligado por el resultado, Temperley adelantó la tropa y consciente de que dejaba espacios para la contra tomó otra postura con los ingresos de Allione y Toloza, que acompañó más en el área a López.
La Lepra cometió el pecado de jugar con la ventaja y un gol de diferencia no garantiza nada. Fue empujando la visita a partir del muy buen partido de Reinhart. Toloza y López probaron con remates desviados. Después Callejo se topó con el manotazo de De Olivera. El local corría riesgos y no lastimaba. Ni los cambios que introdujo Gabriel Gómez le alcanzaron para emparejar.
Los últimos cartuchos que quemó Bianco fueron Mac’Kay y Gómez. Y este último gestó la corrida por derecha que derivó en el centro que Luis López cabeceó a la carrera para que Temperley rescatara una unidad que cotiza alto.
Todavía tienen que jugar dos de los equipos que también pelean abajo, pero el Gasolero salió fortalecido y en la próxima fecha, ante Ferro, quiere subirse al tren que lo lleve definitivamente a la salvación.
Fuente: La Unión
