Ramón Cabrero, actual manager de Lanús, admitió hoy que tuvo «una charla con el presidente de Temperley» y confesó que tiene ganas «de dirigir el próximo año». El experimentado entrenador dijo que debe definir una cuestión familiar para avanzar un poco más en la negociación con el Celeste pero ratificó su decisión de incorporarse al club.
«Tuvimos una charla con el presidente (Hernán Lewin). Yo le comuniqué que tenía ganas de dirigir un año y les expliqué que mi único inconveniente es si mi familia quiere o no. Es lo que tengo que decidir si tengo ganas de dirigir Temperley. A esta altura no tomo las decisiones solo. Ellos se hacen mucha mala sangre y quiero que ellos opinen. Hoy en día los equipos como Temperley tienen que hacer un trabajo bueno con inferiores porque traer jugadores a primera es muy difícil», explicó el ex director técnico de Lanús, con el que salió campeón en 2007.
«El club pasó momentos muy malos, pero sé que ahora está muy bien por intermedio de otra gente. Sin dudas es un reto. Hace tiempo que no trabajo porque no tenía ganas. Pero de vez en cuando te agarran ganas. Tuve posibilidades y no quise. Pero espero poder convencer a mi familia. Mi señora dice que sí y mis hijos no quieren saber nada. No va a ser fácil», agregó.
Además, el actual gerente deportivo de Lanús habló sobre el reciente título conseguido por el equipo del sur bonaerense.
«Desde el 2007 el club no para de crecer, futbolísticamente e institucionalmente. Los jugadores que vienen se quieren quedar porque lo único que tienen que hacer acá es jugar. La prioridad es mantener a la mayoría del plantel», culminó.
Fuente: Telam
