Lo aseguró Maximiliano Morel, el entrenador de handball femenino de inferiores del conjunto de Burzaco, que el fin de semana pasado venció a Platense en todas las categorías y volvió a la Primera A tras nueve temporadas. Con los campeonatos de las juveniles, que se consagró y dio la vuelta olímpica, y cadetas como principal fuente de puntos, obtuvieron el segundo lugar de la general tras Vélez. Asimismo no les resultó sencillo y debieron pelear más de la cuenta para cumplir el objetivo. “Estuvo complicado hasta último momento, no sabíamos si íbamos a llegar pero se pudo” confesó. Ahora deberán aclimatarse la nueva categoría donde consideró que “se juega a otro ritmo” porque cada partido se lo toma “una final”.
Fue la vela en la oscura temporada para el handball de SAG, donde los varones mayores descendieron y no pudieron volver a la elite, sus inferiores quedaron en la zona baja de la tabla y las damas mayores cerraron lejos de la pelea por el ascenso. “No estuvo siendo un buen año para el club pero pasó ésta alegría enorme”, reflexionó el entrenador.
El festejo se resolvió sobre la marcha de la jornada final. Es que a falta de dos fechas, SAG Lomas estaba un punto por debajo de Lujan en las posiciones, pero se enfrentaron ganaron en cadetes y juveniles como visitantes para arrebatarles el segundo ascenso.
Pese al triunfo, no estaba todo dicho pero se auguraba una tarde apacible frente a Platense que no peleaba por nada. En cambio Luján no la tenía sencilla frente a Villa Modelo, que también estaba con chances.
“Estuvo complicado hasta último momento, no sabíamos si íbamos a llegar pero se pudo”, celebró Morel. Después de todo, el desenlace fue feliz para las de Burzaco luego de las victorias en todas las líneas.
“Teníamos gente conocida en Villa Modelo que nos pasaba los resultados. Nos avisaron que habían perdido las cadetas y las juveniles y cuando ganamos, nos enteramos que ya habíamos ascendido”, relató el entrenador sobre la infartante tarde de domingo que vivieron en Drago y Arenales.
“Fueron unos nervios increíbles, porque contra Platense las juveniles no jugaron bien. No sé si por los nervios o que. Era un partido que debió ser tranquilo pero terminó siendo muy parejo y por eso hasta último momento no sabíamos si lo ganábamos o no”, agregó sobre ese compromiso clave, al tiempo que confesó:
“Pensamos ese día que el partido más tranquilo iba a ser el de juveniles y al final fue el que se terminó complicando. Lo importante es que se ganó y logramos el objetivo que teníamos desde principio de año”, agregó.
Asimismo, no todas fueron alegrías en la jornada. Si bien las Cadetas quedaron punteras por mejor diferencia de gol en el torneo, el título fue para Juventud Unida. Es que las de San Miguel las igualaron en puntaje pero fueron las únicas contra quienes perdieron a lo largo del campeonato que se definió por el sistema olímpico.
Las que no pudieron realizar un aporte mayor fueron las mayores dentro del sistema de inferiores. “De las Juniors esperábamos un poco más porque en el primer torneo, si bien no terminaron como las cadetas y las juveniles, estuvieron en mitad de tabla y sabíamos que era nuestro punto flojo pero esperábamos sumar un poquito más y no se dio”, consignó Morel.
El entrenador lamentó que en la temporada ellas perdiesen “muchos partidos por pocos goles” e incluso ante conjuntos “que estaban arriba” y contra los que apenas cayeron “por uno o dos goles”, además de algunos compromisos que “se tendrían que haber ganado no se pudo”.
“Hubo un poco de mala suerte, cometimos errores en algunos partidos y no se sumó lo que esperábamos pero se pudo igual”, observó en ese sentido.
Lo que vendrá para las más chicas del “alemán de Burzaco” será un terreno que no pisan desde la temporada 2007, la Primera A y que es una divisional donde para el técnico “se juega a otro ritmo”.
“Tuvimos la experiencia con la Copa Fe.Me.Bal. ante equipos de la A y ahí te das cuenta que todas las fechas tenés una final –recordó y advirtió- Por ahí en un partido logras ese ritmo, pero hay que mantenerlo todos los fines de semana”.
Por eso la pretemporada será dirigida a alcanzar “lo antes posible el ritmo con el que se juega”, ya que Morel remarcó que en esa categoría “hasta el equipo más flojo te corre todo el partido y te juega hasta la última pelota”.
“Será cuestión de trabajar y ponerse el objetivo de conseguir los puntos necesarios para mantener la categoría y seguir el crecimiento”, apuntó el técnico campeón que junto a las más chicas de SAG Lomas lograron dibujarle una sonrisa al club.
