Lo confesó Paolo Ricci, el extremo de SAG Lomas tras el descenso de su equipo a la Primera División del handball metropolitano. En dialogo exclusivo con Diario Conurbano.com, el referente de los de Burzaco admitió que “la responsabilidad corre por la dirigencia, por el cuerpo técnico y también por los jugadores”, por el momento que atraviesa el club. Además observó que las bajas en el equipo por lesión atentaron contra el correcto funcionamiento. Por otra parte criticó a la Federación Metropolitana por el armado del calendario y advirtió que “falta un poco de seriedad” en ese aspecto, aunque fue autocrítico y aceptó que cometieron “varios errores a nivel dirigencial, cuerpo técnico y jugadores”.
Tras el anunciado final del equipo de Burzaco Ricci no se calló nada. “No es casualidad que nos toque estar en este momento”, observó con el descenso consumado.
A la hora de las explicaciones, el referente aseguró que las hay e indicó que “la responsabilidad corre por la dirigencia, por el cuerpo técnico y también por los jugadores” porque todos son responsables en distintos aspectos de del momento por el que atraviesan.
“A principio de año ni estaba en mente esto, pero a medida que fueron pasando las fechas nos dimos cuenta de la realidad –relató y continuó- Llegamos al final con una gran posibilidad de salvarnos y resultó un partido que tranquilamente pudo haber sido gol a gol pero terminamos perdiendo por diez”.
Ese desenlace previsible se dio luego de que SAG perdiese el mano a mano contra Luján, partido en el que el vencedor se beneficiaría con la permanencia ante la igualdad de puntos de una eventual victoria de Lomas.
“Fue bastante duro para todo el club, la cancha estaba llena, la gente fue a apoyarnos, sabía la situación por la que estábamos pasando y los jugadores no estuvimos a la altura del público ni de lo que el club se merece”, señaló Paolo sobre ese encuentro.
Pero los de Burzaco no se derrumbaron a lo largo del recorrido, sino que nunca pudieron hacer pie en el campeonato incluso luego de superar a SEDALO en el clásico por la sexta fecha. Para el atacante, uno de los puntos clave fue la imposibilidad de contar con todos los titulares que meses antes llevaron al club a ubicarse entre los mejores cuatro del handball metropolitano.
“Tuvimos muchos jugadores con lesiones y eso fue un golpe importante porque del año pasado hasta hoy, de los que jugamos Súper 4 estábamos en cancha dos de los siete titulares” argumentó Ricci, que además consideró que “si bien los que reemplazaban tienen buen nivel, no era suficiente”.
En la extensa lista de bajas hay varios nombres destacados por diversos factores. Sergio Crevatín se operó de la rodilla y corre peligro su participación en los Juegos Olímpicos con los Gladiadores. El goleador Emiliano Villaverde, a su vez, se lesionó el hombro en el primer entrenamiento del año y nunca pudo recuperarse del todo. Pablo Penso, otro de los pilares, se lastimó los ligamentos cruzados de la rodilla pero continuó con la actividad y ante Polvorines los rompió por tercera vez. Por otro lado, el arquero Matías Marcel volvió a Defensa y Justicia, Mauro Medina faltó a casi todo el torneo por compromisos laborales aunque volvió para las últimas tres fechas y Tomás Penso también se ausentó por dificultades laborales.
Con tantas bajas y sin poder armar un equipo sólido, ni siquiera la alegría del clásico sirvió para sobreponerse a las adversidades y levantar la cabeza luego de cinco traspiés en el inicio. “No creía que iba a mejorar la situación”, confesó Paolo sobre la victoria, al tiempo que afirmó que la victoria llegó “porque SEDALO cometió más errores”, una teoría que según él tuvo consenso puertas para adentro en el vestuario.
Subido al tren de la sinceridad, el extremo manifestó la culpa del equipo en la situación aunque también apuntó a las autoridades metropolitanas: “no tuvimos el nivel de Liga de Honor básico que se necesitaba para mantener la categoría y lo pagamos con éste descenso que tiene ésta federación, con éste fixture bastante atípico con el que nos toca jugar. Nos toca a todos, pero es algo que también perjudica al handball”.
En ese sentido mostró su disgusto contra algunas decisiones de la institución, como las suspensiones a último momento o la diagramación de los encuentros. “No sé en qué prioridad pone a los jugadores y el calendario, pero siempre tenemos éste tipo de problemas en donde podés tener la primera fecha y después jugás de nuevo recién al mes. Para todos son las mismas condiciones pero no son las mejores”.
Y siguió con su crítica: “En los últimos cinco años arrancamos la pretemporada sin saber cuándo arrancaba el torneo y no es algo muy difícil de programar me parece. Falta un poco de seriedad ahí”.
Lejos de finalizar, Ricci prosiguió y aseguró que “da la impresión de que el handball argentino creció un montón en cuanto a jugadores pero no avanzó a nivel dirigencial, en eso se dio un paso para atrás”.
Además, tuvo palabras para el referato: “No hay árbitros, ponen gente a arbitrar cuando por ahí no jugaron el deporte y no tienen idea, los largan a la cancha y eso también perjudica a todos los pibes que va ahí y tratan de divertirse, esa es la idea final de esto”.
Más allá de las observaciones, también fue autocrítico aseguró que desde SAG Lomas cometieron “varios errores a nivel dirigencial, cuerpo técnico y jugadores” aunque advirtió que “éstos torneos que duran tanto invitan al relajo o la falta de asistencia de varios jugadores y eso baja el nivel de entrenamiento”.
Por otra parte hizo objetivo a la dirigencia del club, a quienes aseguró que tiene “muchísimas cosas para decirles”, pero a pesar de esas críticas deberán entre todos “analizar lo que se formuló, como se plateó y ver que se hizo mal para que no se vuelva a repetir”.
“Varias de las decisiones que se tomaron y se ejecutaron durante éste año no las cuestioné en su momento, pero se tomaron otras decisiones, quisieron apoyarlas y traté de que salgan lo mejor posible”, explicó sobre el manejo con las autoridades de la institución.
Otro de los factores que sacó a la luz fue a la sobrecarga de responsabilidades en los hombros del entrenador del equipo, quien además prepara al equipo B. “Roberto (Miranda) dirige también otras tres o cuatro categorías y no sé si eso se repite en otros clubes”. Para el atacante eso llevó a que el técnico se sobrecargase de tareas y no pudiera “prestarle atención a ninguna específicamente, además de su trabajo y el tiempo que le dedica a cada una”.
“No es la culpa de la dirigencia o de ‘Tito’, hay muchas cosas que involucraron, que cedimos nosotros y dejamos las cosas correr para ver como resultaban, pero lo terminamos pagando de ésta manera”, se sinceró.
Envuelto en una situación en la que deberán trabajar para salir adelante, Paolo recordó que ya debió vivir un momento como éste aunque “con otras responsabilidades” en el 2007, año en el que también descendieron. Ese fue un punto de quiebre muy importante porque en el comienzo del 2008 fue el último torneo que conseguimos y no sé si eso se va a volver a repetir”, dudó.
“Como veo la situación, el plantel y demás creo que estamos para subir pero no sé si para pelear el torneo que viene, eso depende de los jugadores, que podamos mejorar o retener y vamos a entrenar para eso”, analizó al respecto del próximo semestre, en donde deberán ser protagonistas si desean retornar a la elite del handball metropolitano.
Será un momento para barajar y dar de nuevo, donde para el referente desde SAG Lomas tendrán que apelar a “la responsabilidad de cada jugador y que amor tienen por su club para quedarse y pelear ésta situación, que no le gusta absolutamente a nadie, que muy pocos se la esperaban, pero toca vivirla y no queda otra que afrontarlo”.
FOTOS: Germán Páez / Pablo González
