A Los Andes se le escapó un partidazo en Puerto Madryn en lo que significó el cierre de la primera rueda de la Primera Nacional. En un encuentro accidentado y envuelto en polémicas, el conjunto de Lomas de Zamora cayó 2-1 frente a Deportivo Madryn en el Estadio Abel Sastre, sufriendo además la pérdida de su racha de 11 encuentros invicto.
El arranque fue una trompada de ilusión para el Milrayitas. Apenas a los 6 minutos del primer tiempo, Sergio Ortiz sacó un tremendo derechazo que, impulsado por el clásico viento patagónico, se clavó en el ángulo de Yair Bonnín para decretar el 1-0. Sin embargo, la alegría duró un suspiro: solo dos minutos después, el delantero Mauricio Asenjo vio la tarjeta roja por una supuesta agresión y dejó a la visita con diez hombres muy temprano.
Con un jugador más, el local se fue con todo al ataque. A los 22 minutos, Diego Martínez conectó de cabeza un centro de Giacopuzzi para estampar el empate. Poco después, a los 37′, un error en la salida de Daniel Franco terminó en un penal cometido sobre Marcelo Meli. El propio Meli se encargó de ejecutarlo con categoría al ángulo derecho para poner el 2-1 a favor del «Aurinegro».
Penales errados y final con nueve
Lejos de rendirse por el hombre de menos y el resultado adverso, Los Andes mostró el orgullo que lo caracteriza. Sobre el cierre de la primera mitad, Facundo Villarreal encaró en velocidad y fue derribado por el arquero local dentro del área. El árbitro Daniel Zamora cobró penal para Lomas, pero Bonnin se vistió de héroe y le atajó el remate anunciado al propio Villarreal, ahogando el grito de empate.
En el complemento, el Milrayitas quemó las naves. Lo tuvo Villarreal desde afuera, falló Julián Navas en una llegada clara y Camilo Viganoni casi lo empata con un tiro cruzado que se fue rozando el palo. Pero a los 41 minutos llegó el golpe de gracia: Peter Grance fue expulsado tras un tumulto y una agresión a un colaborador local, dejando a Los Andes con nueve jugadores y sentenciando la historia en el Sur.
Pese a la caída y al final caliente, los dirigidos por Lemos cierran una primera mitad de torneo muy competitiva, sabiendo que dieron batalla hasta el último segundo bajo el viento de Madryn.
