El presidente de Temperley, Alberto Lecchi, sostuvo que «con la modalidad de la Superliga, los clubes del ascenso tienden a desaparecer por el escaso apoyo económico que recibirán». El director de cine y televisión, de 62 años, argumentó: «Para Temperley era primordial mantenerse en Primera para continuar creciendo porque el fútbol es el sostén de las otras 22 actividades que se desarrollan en el club».
«Recibiremos menos plata que los clubes grandes, pero más que los del ascenso, que afrontarán graves problemas», acotó el titular del «Gasolero».
Por último, formuló una opinión tajante: «Para que el fútbol argentino sea viable desde lo económico, la Superliga, la AFA y los clubes deben estar bien organizados, bien administrados y demostrarlo, para que la gente vuelva a creer en los dirigentes».
Si bien el Gasolero es un club que se encuentra equilibrado a nivel financiero, disputar la primera división de fútbol le genera una erogación extraordinaria que pone en riesgo sus cuentas. La situación de Temperley se repite en otras instituciones que advierten sobre el peligro que les significa la Superliga.