La Coordinadora de Hinchas nuclea a casi una veintena de equiposde todo el país que se unieron para hacerle frente a las Sociedades Anónimas en el fútbol al tiempo que abogan por la vuelta de los visitantes a las canchas y la inclusión de la mujer en ese ámbito, generan una red de comunicación para evitar hechos de violencia o excesos policiales y brindan opciones ante la imposibilidad de algunos simpatizantes de ver a sus equipos por tv cuando juegan fuera de su estadio ante los costos del abono.
Con la muerte del Fútbol para Todos y el anuncio del proyecto de abrirle las puertas al gerenciamiento de los clubes tras la llegada al poder de Mauricio Macri en diciembre de 2015, un grupo de hinchas encontraron aún más motivos para aglutinarse a finales de 2016 luego de una charla en el hotel Bauen y conformar la Coordinadora de Hinchas, la cual tiene el objetivo de oponerse al fútbol como negocio, ya sea convirtiendo a las instituciones en empresas o lucrando con la posibilidad de ver los encuentros televisados por costos exorbitantes.
Si bien la agrupación también busca la erradicación de la violencia en los estadios para que las familias puedan volver a las populares y retornen los visitantes a las canchas, además de lograr la inclusión de la mujer en uno de los deportes más misógino y machista; comenzó con pocos integrantes con una visión más bien política y hoy ya nuclea a Banfield, Temperley, Lanús, Rosario Central, Newell’s, Gimnasia de La Plata, Boca, River, Atlanta, Argentinos de Quilmes, Instituto, Belgrano, Racing, Independiente, Argentinos Juniors, Unión y Colón, entre otros.
Florencia Duarte, Gabriela Siri y Diego Villalba son los respectivos referentes de Banfield, Temperley y Lanús del frente y se reunieron con DiarioConurbano para dar cuenta de que la comunicación y la unidad es el motor de la agrupación que, como remarcaron, busca “romper las burbujas individuales” que fragmentan.
“Es un frente más bien político, donde el lineamiento es parar ésta ola privatizadora que tiene el macrismo con la idea de ver fútbol con la televisión codificada, precio elevado de entradas o la imposibilidad del visitante de ir a la cancha” señaló Villalba sobre una de las patas que hace caminar al conglomerado.
Es que sostienen que con el proyecto del Gobierno Nacional se refuerza el status quo de los denominados “equipos grandes” sobre los menos poderosos económicamente, quienes indicó el identificado con el Granate “quedan de rehenes” ante la imposibilidad de aumentar la recaudación en partidos importantes.
En ese sentido, revelaron que otra de las líneas de acción es el boicot contra Fox y Turner, las empresas que adquirieron los derechos para la televisación de los encuentros de la Superliga. “Lo que se hace desde algunos clubes para contrarrestar es poner una pantalla en algún club, sociedad de fomento o centro cultural e invitar a la gente a que vaya y se socialice para concientizar que se perdió un derecho”, explicó Siri.
Asimismo, existe también una faceta dirigida a reforzar la seguridad, la cual tuvo su puntapié inicial en la provincia de Santa Fe con un foro sobre el tema que los equipos locales crearon para desenmarañar los motivos de los hechos de violencia que continuaban presentes en los estadios pese a la prohibición de asistencia de visitantes.
Las otras dos no son tan populares en el mundo fútbol: la cuestión de género, con la violencia intrínseca que hay en este deporte para con la mujer, la exclusión que se genera en su seno y la cosificación y sexismo en el ambiente por parte de los actores involucrados, y la comunicación desinteresada entre simpatizantes de los clubes, sean rivales clásicos o no, para cuidarse entre todos.
Esto último es tomado por la coordinadora como parte de su esencia para estar conectados y que ninguno sea ajeno a lo que pasa en otros estadios. “A todos nos tocó vivir algún momento raro en la cancha y para que eso no sea una burbuja, que no se quede ahí; buscamos tener un contacto para saber que pasa o salir corriendo y difundir lo que pasa, ya sean incidentes o excesos de la policía”, detalló el referente de Lanús sobre la iniciativa que busca generar conciencia y mantenerse informado, al tiempo de diferenciarse de los violentos: “No somos hinchas barras como Hinchadas Unidas Argentinas”, destacó Siri ante la estigmatización.
La iniciativa se encuentra a la orden del día con acciones como charlas informativas, comunicación a través de redes sociales, exhibición de pancartas en estadios o difusión de mensajes de unidad como “somos rivales, no enemigos”, pero la lucha se vuelve cuesta arriba cuando chocan de frente con los poderes de turno.
“Estuvimos toda una jornada juntos, colgamos pasacalles, estamos en las fotos todos riéndonos y pasándola bien”, indicó Duarte sobre la previa al clásico que protagonizaron con los hinchas de Lanús, por lo que con ese antecedente aseguró que “tranquilamente, como se hizo toda la vida, se podría seguir yendo de visitantes”.
“Hay controles excesivos y solo con locales, porque ponen el énfasis en que la vuelta de los visitantes es imposible por los problemas que pueden llegar a existir pero la gente que va a la cancha es familia o son conocidos, más con nosotros, los clubes más chicos”, completó la referente de Banfield en ese sentido al tiempo que señaló la imposibilidad de varios hinchas de pagar un servicio de cable HD y el pack fútbol para ver a su equipo fuera de casa, por lo que se encuentran como rehenes del mercado.
“Tenemos que dar la discusión ideológica que no se da desde el gobierno, que pone argumentos como ‘ellos se robaron todo’”, afirmó Villalba al tiempo que junto a sus compañeras adelantó que ya están pensando en el plan de acción de cara a marzo cuando se retome la labor parlamentaria y se trate en los recintos el proyecto que propicie la llegada de las Sociedades Anónimas al fútbol nacional, algo que desde la FIFA con su nuevo estatuto ya entreabrió la puerta para que ingresen las Personas Jurídicas a la entidad.
