Los cuatro conjuntos de la región sur tuvieron un año de altibajos, en donde solo asoma la cabeza SEDALO. Tras su nueva clasificación al Súper 4, los conducidos por Osvaldo López quedaron eliminados en la etapa clasificatoria a semifinales otra vez contra Ferro en un encuentro cerrado que se definió en los últimos instantes. Por otro lado SAG Lomas sufrió el duro golpe del descenso a la Primera División en el primer semestre, no logró ponerse de pie y sobre el final del certamen perdió la oportunidad de retornar a la Liga de Honor. A su vez tanto Lanús como CIDECO fueron presa de su irregularidad durante la temporada completa y aunque mejoraron en el Clausura quedaron lejos de la cima para pelear el ascenso.
Pese a que volvió a quedar en el camino del Verde en el máximo torneo metropolitano, SEDALO redondeó un correcto año, en donde tuvo una segunda mitad de temporada con mejor rendimiento comparada con la primera que en un momento lo tuvo cerca del abismo del descenso.
Al Apertura lo cerró con 25 puntos en la acumulada, producto de cinco triunfos, dos empates y seis derrotas, lo que lo ubicó en el octavo lugar a 8 de la punta. El arranque irregular en donde sumó cinco caídas y solo una victoria (quinta fecha ante Mitre), sufrió un abrupto cambio tras perder el clásico en Burzaco por 20 a 23 en la sexta fecha. A partir de ahí solo fueron alegrías hasta el cierre.
Gracias a eso, sus números mejoraron y los de López terminaron como uno de los que resguardaron mejor su valla. Apenas un poco más de 23 goles por partido, es la marca que arrojó una defensa que se fortificó a lo largo del torneo pero que redujo en tres goles el promedio. Sufrió casi 25 por encuentro hasta el derby y poco más de 22 después de esa jornada hasta el final.
En el apartado ofensivo, en cambio, no se acercó a los mejores con sus 24 goles por encuentro aunque elevó sus índices tras el momento del quiebre con SAG Lomas. Luego del clásico, SEDALO estuvo cerca pero por debajo de los 24 tantos. Después de eso, incrementó en un gol por duelo su promedio y llegó casi a los 25 en la segunda mitad.
A su vez en el Clausura finalizó séptimo con 22 unidades y con una caída frente a Mitre en el cierre, por lo que no pudo estirar su racha de tres victorias consecutivas que sacudieron al microclima de la Liga.
Al campeón UNLU lo derrotó 29 a 26, al duro River le ganó 24 a 22 en n vibrante duelo y al entonces subcampeón SAG Polvorines le propinó un duro golpe tras el 28 a 23. Ésta fue la serie más larga que obtuvo durante la temporada y que le permitió hacerse con un ticket para la definición del año. Además tuvo un debut auspicioso con el triunfo 27 a 24 sobre Ward que venía de ganar el Súper 4.
En ese torneo, su record fue de cinco victorias, misma cantidad de traspiés y un empate, en donde tuvo un promedio de poco más de 24 goles a favor y 24,5 en contra durante los 11 compromisos que disputó.
Ya en el certamen de final de temporada, el conjunto de Lanús Oeste no pudo ante Ferro, que en su casa del barrio porteño de Caballito lo derrotó por 24 a 22 y lo dejó afuera del Súper 4 del handball metropolitano de caballeros en su etapa de clasificación. Otra vez como en 2015 el partido fue ceñido y el Verde se lo quedó en los últimos instantes por imprecisiones de SEDALO.
SAG Lomas, CIDECO y Lanús, deberán esperar por la Liga de Honor
Aunque los de Burzaco disputaron hasta las últimas fechas un lugar entre los de la cima, ninguno de los tres pudo cumplir su aspiración de acceder a la elite del handball metropolitano.
Tras un primer semestre malo en el que apenas ganó en el cásico frente a SEDALO y tuvo un descenso anunciado, SAG no levantó cabeza y perdió los cruces claves que le hubieran significado el retorno.
Durante ese último paso en la Liga de Honor finalizó anteúltimo con solo 16 puntos, fruto de una victoria, un empate y once derrotas. La única alegría fue en la sexta fecha ante su archirrival en el clásico por 23 a 20, lo mejor de un equipo que estuvo cerca de otra suerte luego de partidos que perdió de forma muy ajustada, pero que también tuvo flojas actuaciones en la que cayó por abultados márgenes como el 15 a 34 contra River.
En cuanto a su goleo, fue uno de los que menos anotó con 282 tantos (poco menos de 22 por encuentro) y de los que más sufrió en su arco con 357 goles en contra (apenas superior a los 27 por juego).
Ya en la Primera División, iniciaron su camino de retorno con buen nivel y acumularon un invicto de cinco duelos donde ganó cuatro. Pero tras eso pagaron caro el no superar a los rivales directos en partidos clave.
Ante Defensa y Justicia igualó en 15 y frente a Estudiantes y Juventud Unida, el escolta y el tercero, cayó por 24 a 26 y 28 a 29 respectivamente. Éste lapsus le valió quedar al margen del ascenso y ni siquiera le sirvió el sprint final en el que acumuló tres victorias consecutivas.
Los otros que también quedaron afuera pero con mayor antelación fueron Lanús y CIDECO, que perdieron más compromisos de los que ganaron y redondearon un irregular campeonato, donde el primero no pudo concretar dos triunfos al hilo y el segundo atravesó un flojo cierre.
El Granate no pudo tomar envión con una cadena de triunfos que lo lleven a creer que el ascenso era posible y tampoco conoció lo que es ganar dos partidos consecutivos, por lo que sus aspiraciones se vieron frustradas luego de sumar solo cinco triunfos que quedaron minimizados con sus seis traspiés.
Por su parte, el Círculo apenas se impuso en tres encuentros: SAG Ballester B en el debut por 23 a 21, en la quinta frente a UBA 28 a 20 y con Argentinos por 24 a 22 en la sexta. Además de eso, cayó en seis e igualó dos. Una campaña pobre para ilusionarse con la posibilidad de alcanzar la Liga de Honor.
FOTOS: Germán Páez / Eric Abreu
