La arquera de las Conejas se refirió de ésta forma a la convocatoria que realizó el entrenador Gabriel Minadeo para que sea una de las 28 jugadoras de Leonas que entrenarán desde febrero en plan de delinear el equipo para la próxima temporada que afrontará la Copa Panamericana y la Liga Mundial entre otros compromisos. En dialogo exclusivo con Diario Conurbano.com.ar la guardameta de las de Arenales y una de las cuatro seleccionadas, reveló que el llamado le resultó impensado aunque sostuvo que “es muy lindo saber que te están teniendo en cuenta”. Por otra parte adelantó cuál es su objetivo dentro del plantel. “Quiero aprovechar al máximo ésta experiencia para crecer y lograr cosas importantes”, aseguró.
Desde febrero competirá en el CENARD por un lugar en el equipo ante la histórica Belén Succi, la guardameta de San Fernando Florencia Mutio y la juvenil Azul Rossetti, y buscará ser una de las arqueras durante la Copa Panamericana en Lancaster, Estados Unidos, del 4 al 13 de agosto y los duelos correspondientes de la nueva edición de la Liga Mundial
Sobre el llamado, Barberi se mostró sorprendida. “No pensé que me iba a llegar la oportunidad y cuando me llegó me puse muy contenta”, confesó, al tiempo que confirmó que su deseo es “aprovechar al máximo ésta experiencia para crecer y lograr cosas importantes”.
En ese sentido, contó que el escepticismo fue un sentimiento imperante. “Al principio no creía mucho que a esta altura me fueran a llamar – aseveró la arquera y explicó- Más que nada por haber pasado proceso Juniors y no haber estado en listas”.
Pero a pesar de ese impase en las convocatorias, para ella la historia tiene un momento felíz y otra vez conforma una lista nacional a principios de éste año y ahora repitió. “Inconscientemente uno va cerrando esa puerta de lo que es el seleccionado, pero una vez que llega es muy lindo saber que te están teniendo en cuenta”, admitió.
Por segunda vez en el año, Clara Barberi volvió a ser parte del combinado nacional. La habían llamado en marzo en busca de arqueras jóvenes junto a Sofía Monserrat de Monte Grande, pero su rol en la estructura no le permitió calzarse el buzo en competencias oficiales.
“Más que nada nuestra convocatoria venía por ese lado, para dar una mano. Pero no era que teníamos que ir a eso, a “dar una mano”, sino que había que tomarlo en serio porque nos estaban observando y si gustábamos nos iban a convocar. Nunca me lo tomé como una invitación sino como que por algo me estaban llamando a mí”, relató Barberi sobre su rol de ese entonces que le valió ser considerada en la actualidad.
Otras actuaciones que la ayudaron a ser una de las 28 citadas fueron las que tuvo en el torneo de Primera A con Lomas Athletic, donde tuvo una de las vallas menos vencidas con 41 goles en 30 compromisos, y en el Nacional de Selecciones donde ganó el título con el combinado bonaerense.
“Si bien nos convirtieron poco también tiraron poco, pero hay que saber responder en esas situaciones”, consignó la 1 de las Conejas, quien además consideró que “es muy fácil ser arquera de un equipo al que están continuamente tirándole pelotas y si te llevás tres en contra no pasa nada” pero señaló que “si te llegan dos veces y te los hacen, es más complicado”, ya que “como dicen en el fútbol, es difícil ser arquero de equipo grande y eso se trabaja”.
El llamado le llega en un momento de recambio para el seleccionado en el que hay varias caras conocidas que no tienen lugar dentro de las 28. De su lado, Barberi llega con un nivel elevado que la hizo destacarse en el ámbito metropolitano. “Es un premio al laburo, no lo tomo como un mimo a esto”, remarcó.
“Si te tienen en cuenta y te citan es porque realmente estás haciendo las cosas bien y tantos años dedicados a ser mejor, que te lo premien con tener este llamado es un premio al esfuerzo y al trabajo”, destacó al tiempo que consideró que “para los mimos están la familia y los amigos”.
FOTO: Sergio Lysycky
