Portada » A diez años de la muerte del Garrafa Sánchez, el ídolo de Banfield

A diez años de la muerte del Garrafa Sánchez, el ídolo de Banfield

Compartir la nota

Banfield GarrafaSanchezJosé Luis ‘Garrafa’ Sánchez, uno de los últimos ídolos de la hinchada de Banfield y un símbolo de lo que representa «el fútbol de potrero», murió el 8 de enero de 2006, fecha de la que se cumple este viernes una década, tras sufrir un accidente con su motocicleta cuando tenía 31 años.

La muerte lo sorprendió cuando hacía lo mismo que cuando jugaba al fútbol: divertirse a su manera. Fue en una calle donde vivía en La Matanza. Iba y venía con su vehículo en una rueda hasta que maniobró mal, perdió el control y se estrelló con la cabeza en un cantero.

Tras ello estuvo internado con pérdida de masa encefálica y en agonía durante unos días, con muerte cerebral irreversible y, el 8 de enero, finalmente, murió.

La hinchada de Banfield lo considera uno de sus máximos ídolos y una película, dirigida por Sergio Mercurio, llamada «El Garrafa», recordó sus andanzas en los campos de juego con la camiseta ‘verdiblanca’.

Se había iniciado futbolísticamente en Deportivo Laferrere, donde todos lo conocían por ‘Garrafa’ ya que su padre se dedicaba a repartir ese elemento, preciado en los hogares que no disponen en el conurbano del gas corriente.

Con apenas 18 años debutó en el equipo ‘verdiblanco’ en un partido ante Almirante Brown, y, jornada tras jornada, sorprendió en el ascenso con su habilidad: se hamacaba, pisaba la pelota y con suaves movimientos de cintura hacía seguir de largo a los más duros rivales que le buscaban los tobillos.

Luego, en la temporada 1997/98, fue transferido a El Porvenir, cuando el técnico era el ex árbitro Ricardo Calabria, y el equipo jugaba en la Primera B.

Con su labor como ‘enganche’, el equipo de Gerli consiguió el ascenso a la Primera B Nacional, compartiendo equipo con, entre otros, Adrián González, Iván Delfino (hoy DT de Temperley), Miguel Coronel, Marcelo Franchini y Rubén Forestello (entrenador de Patronato de Paraná).

En 1999 se fue a jugar al fútbol uruguayo, en el club Bella Vista. Con ese equipo consiguió la clasificación para la Copa Libertadores, la cual no pudo disputar debido a una enfermedad de su padre, que lo obligó a regresar a Argentina en el 2000 y jugó en Deportivo Laferrere.

Como dejó incumplido el contrato con la entidad uruguaya estuvo casi siete meses sin jugar. Hasta que se incorporó a Banfield, cuando el técnico era Julio César Falcioni, un entrenador poco afecto a los jugadores ‘enganches’.

«¡Cuándo me vas a poner, hijo de puta!», gritó en una concentración mientras golpeaba la puerta de la habitación del técnico, que ‘Garrafa’ creyó que estaba desocupada.

«¡Nunca, gordo!», le gritó desde adentro Falcioni, quien pensó que era otra persona que lo imitaba. Sin embargo, fue titular la fecha siguiente ante Lanús.

De Banfield, después de ser ídolo, se fue casi por la puerta de atrás en 2005 para volver al club de su barrio Laferrere. Tenía 31 años pero podía seguir jugando por bastante tiempo.

Sin embargo, la muerte lo sorprendió mientras sus compañeros del equipo de Rodney y Magnasco estaban de pretemporada. En la suma total, su carrera contabiliza 261 partidos jugados con 70 goles.

Antes de ser sepultado en un cementerio de Esteban Echeverría sus restos fueron paseados por varios centenares de hinchas por el campo de juego de Laferrere en una emotiva despedida.

Fuente: Télam


Compartir la nota

Desde 2013 informándote sobre todo lo referido al conurbano bonaerense.

 

Siempre la más variada y mejor información.

Últimas noticias

Más leídas de la semana

@2022 – Todos los derechos reservados por Diario Conurbano Prohibida cualquier reproducción total o parcial.