La Comisión Directiva de Los Andes denunció amenazas y agresiones de un sector de la barra antes del partido del jueves último, como local, ante Villa San Carlos. Los dirigentes aseguraron que la acción buscaba “la suspensión del evento deportivo y una posterior inhibición del estadio, lo que iba a perjudicar de manera gravosa al club, a sus socias, socios e hinchas”.
El apriete del sector de la barra – ligada a José Anacleto Paz, que cumple condena por homicidio en un penal bonaerense – incluyó llamadas intimidatorias y la balacera del frente de las oficinas ubicadas en el estadio Eduardo Gallardón.
“El presidente Víctor Grosi cumplió con su compromiso público que tomó en las dos conferencias de prensa que hizo en los 45 días de su gestión, y realizó una denuncia para judicializar una situación de violencia que incluyó una llamada del presidiario José
Anacleto Paz -señalado como líder de una facción de barrabrava- hecha desde el interior de la cárcel que prueba que había una intención de hacer socios a medio centenar de personas de su espacio para poder ingresar al estadio y cometer hechos de inseguridad que pusieran en riesgo la integridad de hinchas locales”, informó Los Andes.
“Durante toda la jornada del jueves se multiplicaron acciones anónimas, a través de cuentas falsas en redes sociales y operaciones en distintos medios de comunicación, con el objetivo -en complicidad con los violentos- de dejar a la familia Milrayitas sin el ansiado debut de su equipo en la categoría en condición de local”, añadió el club en su comunicado.
En tanto, ese mismo día los dirigentes se negaron a entregar entradas “a cualquiera de las facciones violentas que se denominan barras del club, y tomó la decisión de estar presente en los accesos para evitar hechos de violencia que enturbiaran la presencia de las socias, socios e hinchas”.
La Policía y la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreViDe) con presencia constante en las instalaciones del club realizó detenciones aplicando el Derecho de Admisión para evitar que los violentos que amenazaron e intimidaron fuera del estadio lograran un ingreso y cometer ese mismo ilícito en las tribunas del
Eduardo Gallardón, como sucedió en otras ocasiones en el pasado. “Sin embargo, hubo socias, socios e hinchas de Los Andes que fueron erróneamente detenidos, y desde la Comisión Directiva hemos trasladado a las autoridades de seguridad correspondientes la preocupación por ese accionar”, aclaró la comisión directiva.
El club destacó, además, “la importancia de haber garantizado la realización del evento deportivo sin mayores hechos de violencia y que se logró superar la amenaza latente de la suspensión del partido y del estadio. Y, asimismo, reitera que insistirá en acciones judiciales para defender los intereses de la institución y de las socias, socios e hinchas”.