La Casa del niño “EMAUS”, ubicada en la intersección de Lahille y M. Acosta, en la localidad de Ministro Rivadavia, Almirante Brown; fue víctima en las últimas 48 horas de dos robos en los que delincuentes se llevaron alimentos destinados a niños, adolescentes y adultos necesitados de la zona, y sustrajeron elementos de cocina para elaborar las comidas. En su paso, destrozaron techos y el mobiliario del lugar.
Durante la madrugada del viernes, delincuentes ingresaron por el techo del lugar tras romper la carga que une las chapas con la medianera y vaciaron la heladera, llevándose tres piezas de paleta (fiambre), tres hormas de queso mantecoso, tres bolsas con 1,5 kg de queso de rallar cada una y dos cajas con 24 panes de manteca, además de bidones de aceite.
No contentos con eso, volvieron a ingresar en la madrugada del sábado forzando una chapa translúcida de fibra del mismo sector y volvieron a saquear el sitio, destrozando todo a su paso y robando cajas con fideos, packs de bidones de aceite y recipientes para hornear panes y bizcochuelos, así como también otros utilizados para cocinar y servir las comidas para los niños y adultos que asisten allí.
“Pensamos que con lo del primer día ya era suficiente e hicimos arreglar el agujero del techo y asegurar esa zona, pero esta mañana (sábado) cuando fuimos a abrir nos encontramos que habían entrado por otro lado”, lamentó en diálogo con DiarioConurbano.com la directora de la Casa del niño “EMAUS” de Ministro Rivadavia, María Cristina De Urquiza.
“Estamos pensando en poner algunas rejas pero también habría que cambiar todo el techo, algo que está fuera de toda imaginación. Durante este fin de semana estamos en manos de Dios para que no se les ocurra volver a entrar”, confesó en esa línea.
La Casa del Niño de la fundación EMAUS, que funciona desde hace casi 60 años en Almirante Brown y posee una escuela y diversos comedores solidarios, es un espacio que brinda a los chicos del barrio apoyo escolar, ofrece actividades recreativas para ellos y les brinda contención. Además, en ella funciona un comedor al que asisten casi 500 chicos desde los 2 años hasta los 14 y unos 250 adultos de lunes a sábado.
Con semejante volumen de elementos robados, la directora sospechó que ante la altura elevada de los techos y la existencia de un alambrado perimetral “tiene que haber participado mucha gente en el movimiento” pero como el hecho se dio a la madrugada “la gente no estuvo atenta” y por eso nadie aseguró haber oído o visto nada fuera de lugar. Asimismo, indicó que se les pidió a los vecinos del lugar que “si ven algún movimiento raro, que llamen a la policía”.
“Pedimos la colaboración del barrio. Sería muy interesante que la comunidad cuide sus espacios, porque nosotros estamos desde 1985 acá y ésta debería apropiarse también del cuidado del lugar y que entienda que es un espacio de cuidado para los chicos”, expresó en tanto.
Por otra parte De Urquiza destacó la “buena predisposición” mostrada por las autoridades municipales tras ser contactadas por el hecho, pero señaló la acuciante necesidad que tiene la Casa del Niño de “asegurar el lugar para que esto no vuelva a pasar”.
Como consecuencia del robo y ante la necesidad de realizar peritajes por parte de las fuerzas policiales, varios centenares de chicos quedaron este sábado sin la posibilidad de almorzar, siendo esta comida, tal vez, la única que hubieran recibido durante la jornada. Pese al golpe asestado al comedor, la directora confirmó que está asegurada la atención para el próximo lunes.


