El fiscal de Lomas de Zamora Lorenzo Latorre dictó la presión preventiva para el acusado de asesinar a Federico Aristimuño de un balazo en la cabeza, a la salida de una fiesta privada que tuvo lugar en una quinta de Glew, el 1ero de enero último.
La decisión recayó sobre Gabriel Orellana, a quien el titular de la UFI 3 de Lomas de Zamora imputó por el delito de “homicidio”. En la causa aún hay dos prófugos, un hombre y una mujer, que acompañaban al acusado en el momento de la brutal agresión.
Orellana fue detenido tres días después del crimen en la terminal de micros de Tucumán, hacia donde había escapado al saber que la Policía lo estaba buscando por el crimen de Aristimuño.
En los próximos días, la Justicia de Garantías de Lomas de Zamora deberá decidir si convalida la prisión preventiva dictada por el fiscal.
El 1ero de enero de 2018, Aristimuño, un luchador de kicck boxing de 24 años, estaba retirándose de una fiesta cuando, según contaron testigos, el criminal lo encaró en la vía pública sobre la calle Parravacini al 800 y le dijo: “vos tanto te la bancas”. Luego de agredirlo verbalmente, Orellana efectuó un disparo en su cabeza y huyó en su auto con dos jóvenes que lo acompañaron. Aristimuño cayó al suelo y falleció a los pocos minutos.
