Así lo decidió el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 luego de unas intensas jornadas de debate, con duros testimonios familiares. Los jueces condenaron a prisión perpetua a Micaela Coronel, de 21 años, por el asesinatoa golpes de su padre en la casa en la que vivían, en San José. En tanto, por el mismo hecho, su pareja, Luis Tripodi, fue condenado a 20 años de prisión.
La condena a la joven coincide con lo pedido por el fiscal Guillermo Morlacchi. Si bien había pedido que ambos imputados fueran condenados a perpetua por la muerte de Oscar Rubén Coronel, de 74 años, considerado un homicidio agravado por el vínculo, dicha pena sólo fue considerada para la hija del anciano.
Según alegó en la última jornada de debate el fiscal del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Lomas ambos imputados co actuaron “mediante un plan acordado y razonado previamente” y que, si bien no pudieron llevarlo a cabo, el plan también incluía hacer lo propio con la madre de Micaela, que vivía con ellos. Su alegato se basó en los testigos presenciales del juicio, que dieron cuenta del maltrato que Oscar sufría y por los detalles de la autopsia, que indicaban un “deterioro físico y un contundente golpe en su cabeza, además de la comprensión intrínseca”. “Fue un plan macabro” finalizó Morlacchi, e indicó que la víctima sufrió “un enorme sufrimiento físico y moral”.
El hecho ocurrió entre los días 2 y 5 de julio de 2015, cuando la familia de Oscar fue alertada por los vecinos de la ausencia en el barrio de la víctima, de su hija Micaela y de Luis, mientras que Lidia se encontraba viviendo sola en la casa del barrio San José de Temperley. La anciana se encontraba en completo estado de abandono. Al llegar a la casa de Oscar, Lidia indicó a los presentes que su marido había sido asesinado y enterrado en el fondo de la casa, lo que se comprobó minutos más tarde con el hallazgo del cuerpo, en avanzado estado de descomposición.
Micaela fue apresada horas más tarde, mientras que Luis un día después de encontrado el cuerpo, en cercanías de la casa. Según indicó la investigación en su comienzo, Oscar fue asesinado a golpes y ahorcado, para así poder quedarse con la casa, sus pertenencias, y la jubilación de la víctima.
Según había había argumentado la abogada defensora de Micaela, ella declaró fuera del juicio que en los últimos días de junio de 2015 tuvo una pelea con su padre, y se fue de la casa junto con Tripodi. Cuando regresó a la misma, el 4 de julio, según habría declarado Micaela, su padre ya no estaba y Lidia no sabía dónde se encontraba. Junto con su pareja, en declaraciones previas al juicio, insinuaron que la esposa de Coronel podría haberlo matado. Para el fiscal, el plan de la pareja incluía matar a Lidia – que murió días después por falta de cuidados – por lo que pidió que se envíe a la investigación por su muerte los testimonios surgidos en el juicio ya finalizado.
