Tras las exigencias de los vecinos de Valentín Alsina para que se clausure definitivamente a la empresa grasera MAPAR S.A y el reclamo hacia Municipio para que tenga la voluntad política de resolver el conflicto, el jefe de gabinete Adrián Urreli salió al cruce y aclaró: “La voluntad política está, no desoímos a los vecinos ni los desatendemos pero tenemos un poder de policía que llega hacia cierto punto”.
El jueves pasado el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) clausuró la grasería por contaminación y por desechar sus residuos en la vía pública y en los ductos domiciliarios pero el viernes por la tarde los vecinos se manifestaron debido a que la fábrica volvió a reabrir sus puertas. En este marco, cuestionaron que las autoridades municipales no se hicieron presentes en la movilización.
En diálogo con DiarioConurbano.com, el funcionario municipal manifestó su desconocimiento sobre la reapertura de la fábrica y el pedido de los vecinos de que se acercaran autoridades del Municipio y aseveró que el Ejecutivo local “no tiene injerencia ni está dentro de sus atribuciones” resolver el conflicto al subrayar que “la potestad la tiene el OPDS y Acumar por normativa y ley”.
“No tenemos el poder de vigilancia ni nada pero sí gestionamos ante las autoridades OPDS para que intervengan. No podemos hacer más que eso”, replicó Urreli y afirmó que “se clausuró y se ratificó la clausura entonces se supone que no podrían reabrir sus puertas”.
Anticipó, asimismo, que si la empresa volvió a funcionar a pesar de la clausura “se procederá a pedirle al OPDS que venga de vuelta y con más rigor” y aclaró: “En varias oportunidades hablé con OPDS pidiéndole y reforzándole el pedido y nos dijeron que habían realizado algunas evaluaciones que no habían tenido resultado pero ahora han encontrado uno”.
En este marco, el jefe de gabinete hizo alusión al desorden urbanístico que tiene el distrito debido a que las empresas y fábrica se encuentran dispersas en todo el territorio y explicó que “no se puede cambiar la matriz donde están asentadas las fábricas pero sí se pueden hacer cambios para que se reubiquen en otro lado”. En este sentido, contó que el Parque Industrial de Curtimbreros y Acumbar(PIC) llevarán a cabo “durante el 2017 y 2018 una extensa obra para recategorizar las curtiembres de la zona del Riachuelo” pero subrayó que “no se las puede sacar porque están habilitadas en esos lugares”.
No obstante, Urreli advirtió que “si las empresas contaminan tienen que ser clausuradas o deberían recaudar su sistema de afluentes”.
