En el marco del Conversatorio «Desafíos en el Mundo del Trabajo» que tuvo lugar en el cine universitario «Tita Merello» de la UNLa, el secretario general de la CGT, Jorge Solá, llamó a recuperar el trabajo como el principal ordenador social del país y resaltó la centralidad del movimiento obrero en la construcción de un proyecto político de desarrollo productivo para el país. «Tenemos que poner una política de Estado que sobreviva a cualquier ideología política. No solo tenemos que coincidir en el diagnóstico, tenemos que coincidir en la mirada a futuro», aseguró.
La actividad que tuvo como principales oradores a Solá, al padre Marcelo «Maxi» Magni de la Diócesis Lanús – Avellaneda, y al extitular del Concejo Deliberante de Lanús y asesor del Ministerio de Gobierno bonaerense, Agustín Balladares, contó con una nutrida participación de dirigentes gremiales, entre los que destacaron el titular de la CGT Lanús – Avellaneda, Sergio Jerez, el secretario general del gremio de Panaderos, Gabriel Ruiz, entre otros asistentes.
A la par que cuestionó la destrucción de más de 300 mil puestos de trabajo registrados, junto con el cierre de 30 mil Pymes, Solá tuvo una mirada autocrítica hacia el enfoque de la dirigencia del peronismo sobre la falta de empleo y las políticas sociales aplicadas durante gobiernos anteriores.
«En un momento en la Argentina pasó de pedir los ciudadanos a pedir planes y se mantuvo durante mucho tiempo y ahí nos mantuvimos en un error, los planes fueron herramientas en un determinado momento pero tenemos que volver a dar trabajo y dignificar«, remarcó.
De cara a lo que viene, el secretario general de la CGT pidió salirse de los «binarismos» en la construcción política y recuperar al trabajo como ordenador social «fundamental» de la sociedad.
«La política binaria, el poner todo en blanco o negro, el poner al otro como un enemigo le ha hecho mucho daño al pais. Los conflictos hay que transitarlos en la mesa de diálogo cuando hay gente predispuesta a eso», sostuvo Solá.
Por su parte, el padre Magni se mostró en la misma sintonía que Solá y destacó la necesidad de transformar el sistema educativo para afrontar las demandas tanto a nivel social como en el mundo del trabajo, atravesado por la omnipresente inteligencia artificial.
«Estamos en un momento muy complicado de la historia. El sistema educativo se estructuró con un gen excluyente. La escuela tendrá que transformarse, la relación entre el mundo del trabajo y la educación tiene que permitirnos ver al ser humano desde otra perspectiva», sostuvo.
Para finalizar, Solá convocó al movimiento obrero a ser un actor central en la discusión del proyecto de desarrollo productivo que permita pensar en el crecimiento laboral e industrial del país de cara a los próximos años.
«Este Gobierno no está pensando en un país productivo e industrial. El movimiento obrero tiene que generar ese país que nos incluya. Hacemos un gran esfuerzo por sostener la unidad y la fortaleza del reclamo, queremos ser parte importante de la discusión de un proyecto productivo nacional que nos incluya», cerró.
Tras el encuentro, Agustín Balladares, uno de los impulsores destacó la importancia de «generar y participar de espacios en los que se intercambien ideas sobre los desafíos actuales, que pongan en valor el mundo del trabajo, la educación y las políticas» ya que consideró que «son tres ejes muy atacados por los modelos neoliberales».
